EN POCAS PALABRAS
Cadena perpetua
LA EXPECTATIVA de que el llamado «violador del Vall d'Hebrón» salga en libertad en los próximos días ha suscitado reacciones de toda índole. Incluso la Fiscalía ha llegado a presentar un dudoso recurso ante la Audiencia de Barcelona reclamando la aplicación de la llamada «doctrina Parot»: aplicar los beneficios penitenciarios que haya acumulado el recluso al total de los años de la condena -311- y no a la pena máxima de 30 años. Un perfecto disparate aun a los ojos de los legos en Derecho. La solución, valiente y en el límite de la legalidad constitucional, sería la francesa: reconocer y establecer la cadena perpetua revisable. Es decir, el internamiento indefinido en prisión hasta que los especialistas diagnostiquen que el reo ha sido rehabilitado y por tanto ya constituye un peligro para la sociedad.