ELOBSERVADOR
Presupuestos empedrados
PEDRO SOLBES vio ayer una piedra en el camino, y sus presupuestos tendrán que volver a rodar. El Pleno del Senado aprobó el veto parcial de Convergencia i Unió (CiU) a los Presupuestos Generales del Estado para 2008, por lo que las cuentas regresarán al Congreso. En el banquillo de la oposición hubo un principio de unidad -aunque un tanto heterogénea-. El veto salió adelante con 137 votos: CiU, PP, Coalición Canaria, cuatro senadores de Esquerra Republicana y el único representante de Eusko Alkartasuna. Con ello se interrumpe la tramitación, y el proyecto de ley de los Presupuestos volverá al Congreso en donde se necesitará mayoría absoluta para aprobar definitivamente las cuentas. Si dicha mayoría no se consiguiera, el proyecto de ley no saldría adelante, y tendrían que prorrogarse las cuentas de 2007, al ejercicio 2008. La estrategia de CiU está clara. En el Senado, el grupo popular es el mayoritario -aunque sin mayoría absoluta-, por lo que los socialistas necesitan los votos de los grupos minoritarios más significativos para así sacar adelante las iniciativas del Gobierno remitidas desde el Congreso de los Diputados. La paradoja de que Esquerra Republicana de Catalunya haya contribuido a rechazar el proyecto de cuentas públicas para 2008, de sus socios , da qué pensar. El vicepresidente calificó el veto como «en contra de los intereses de los ciudadanos» y ocasionado por «la proximidad del periodo electoral». En alusión a las intenciones de los nacionalistas, advirtió que el techo de gasto para 2008 (152.560 millones de euros), no se rebasará por el hecho de la devolución al Congreso. Por las cifras de Solbes, en referencia al reparto por Comunidad Autónoma, el mapa presupuestario es ya un mercadeo nacionalista, con las miras puestas en marzo. Los presupuestos rodarán de vuelta al Congreso y Solbes saldrá airoso. Lo positivo -aunque fuera por un día- que un Senado moribundo y cuestionado despertó de su letargo. El mensaje de los catalanes está enviado. Quien gane en marzo que elija: CiU o ERC. Mientras la banca no salte y las arcas públicas aguanten, ¿hay quién dé más?