TRIBUNA
Mujeres y participación política Los siete retos de León
¿QUÉ PODEMOS hacer por León en este momento histórico? Esta es la pregunta que he tenido la oportunidad de formular a un amplio grupo de leoneses, varones ilustres, sobre el presente y el futuro de León. El resultado ha sido la publicación del libr Cien leoneses y el porvenir de León (Unión Leonesa, 2007). El conjunto de reflexiones y sugerencias se resumen en los siete retos de León: agricultura (regadíos, productos hostofrutícolas, ganadería, política forestal, desarrollo rural...); industria (recursos energéticos, crecimiento económico, política industrial, carbón y sus problemas, producción de combustibles...); infraestructuras y equipamientos (comunicaciones, transportes, AVE, Cetile, parques tecnológicos...); actividad empresarial (recursos públicos y privados, tejido industrial, nuevas tecnologías (I+D+i); turismo: patrimonio cultural y monumental; universidad, medios de comunicación y prospectiva; y León, en la Administración autonómica, con sus coincidencias y discrepancias. En el repertorio de las cuestiones esenciales se vislumbra el Plan Estratégico de Infraestructuras y Transportes y el Plan del Noroeste de la Administración General del Estado. Cada uno de los colaboradores de dicha obra aportan con su leal saber y entender una serie de criterios e inquietudes con el fin de servir mejor a las aspiraciones de la comunidad leonesa. Se trata, por tanto, de un libro en el que hemos puesto el máximo entusiasmo para contribuir a escudriñar un mejor porvenir para León. En suma, para evitar la «trayectoria de caída de la economía provincial», en frase acuñada por Fernando Aller. Por nuestra parte, creemos en un León solidario, frente a ciertas abstracciones. Porque gracias a la aportación de la generosidad de un grupo selecto de leoneses se ha despertado, entre nosotros, una conciencia crítica para afrontar esos retos que gravitan en la comunidad leonesa. Con todo queremos resaltar que León no debe ni tiene que estar aislado del contexto de la Administración autonómica ni del resto de España. Porque nuestra provincia debe tener un protagonismo esencial en esta hora de la sociedad del conocimiento. Se pretende, pues, analizar el presente y asegurar el futuro. Sostenemos que el hombre o el representante social o económico no está sujeto a un determinismo histórico, porque es verificable que el ciudadano, con los medios técnicos actuales, puede actuar y crear para influir, y para construir no solamente el presente, sino el futuro a medio y largo plazo. Creemos que los siete retos de León deben ser despejados y clarificados por los leoneses, en general; pero sobre todo por aquellas personas e instituciones y organismos de las distintas administraciones públicas. El futuro no debemos esperarlo pasivamente, sino construirlo, y para ello necesitamos del valor, el esfuerzo, la solidaridad y responsabilidad como exigencias creadoras. Muchos de los objetivos son estimulados, sin duda, por los medios de comunicación, la actividad empresarial, la Universidad, los intelectuales y los ciudadanos en general. Al fin y al cabo trabajar por el porvenir y el presente es el mejor medio para enaltecer nuestra propia estimar de leoneses. A este fin general y específico contribuye la reciente publicación de Cien leoneses y el porvenir de León . Así lo han puesto de relieve Pedro García Trapiello y Domingo Fuertes Bécares en el acto de presentación. León tiene y debe desarrollar toda su potencialidad económica con mayor esfuerzo inversor en infraestructuras, parques tecnológicos y científicos, sanidad, educación y formación, polígonos industriales y empresariales. Porque León, como reconoce el propio consejero de Fomento de la comunidad autónoma, el leonés Antonio Silván (en dicha publicación) es la más extensa de las nueve que integran la comunidad de Castilla y león y la séptima en el conjunto nacional. Una provincia abierta y de gran potencialidad, dinamismo y desarrollo. Es, pues, la hora de León. VIVIMOS en una sociedad poco participativa, donde sus integrantes delegan su participación, y las mujeres hemos de tomar la palabra para decir lo que queremos, en lo político. El poder nos permite decidirlo, en el día a día, en lo que queremos hoy y lo que podemos planificar para el futuro. Cuando las mujeres no participamos en estos procesos, hay muchos aspectos cotidianos que no son percibidos y sobre los que no se opera desde el poder político. Las mujeres constituimos el 50% de la sociedad, la mitad de las inteligencias y capacidades potenciales de la humanidad, por lo que la infrarrepresentación en los puestos de decisión constituye una pérdida para el conjunto de la sociedad. Por ello son necesarias las cuotas, las listas paritarias ahora avaladas por el Tribunal Constitucional. Desde el poder se pueden cambiar muchas cosas, las mujeres tenemos que acceder a él, participar en el proceso de construcción cotidiana, para aportar nuestra visión de la realidad, cambiar lo que no nos guste, ese «tomar partido hasta mancharnos» de Celaya. La participación social y política de las mujeres es la clave para impulsar el cambio de roles de mujeres y hombres: esa participación activa implicará un mayor número de hombres asumiendo responsabilidades familiares, favorecerá la visualización de la capacidad de las mujeres para asumir liderazgos, y el enriquecimiento democrático de la sociedad. La Agenda Política de las Mujeres. Es fundamental para avanzar en las políticas de igualdad que estas sean transversales, con un propósito ambicioso: que sean consideradas objetivos para todas las áreas, y no sólo del área de igualdad correspondiente. Un análisis del conjunto de las políticas públicas para evaluar su contribución a la igualdad supone contribuir a transformar la agenda política, y sólo lo que está incorporado a la agenda política se consigue. Es necesario debatir y consensuar las prioridades de la agenda política de las mujeres para poder después implementarlo en las políticas públicas. Es prioritario en la Agenda Política de las mujeres: -Asumir liderazgos en lo público. Empoderamiento de las mujeres desde la perspectiva de una concepción política. -Potenciar la perspectiva de las mujeres como movimiento de acción política en todo lo que supone la calidad de vida de las mujeres. -Exigencia de una democracia paritaria para que las mujeres tengan acceso al poder político. -Políticas de igualdad que avancen en el análisis presupuestario desde la perspectiva de género, y un ejercicio de participación a la hora de programarlo. El reciente Congreso de Civiqus ha apostado decididamente por estas prioridades, La democracia interna y la igualdad son garantes de la participación en la organización, y propiciar la participación política de mujeres y hombres, en el seno de Civiqus, incorporando criterios como el de las listas cremallera, un paso más en la democracia paritaria, es poner las vías para garantizar la igualdad efectiva entre mujeres y hombres. Las listas cremallera que alternarían mujeres y hombres en las listas electorales de los partidos, posibilitarán una participación equilibrada y permitirá avanzar en el reconocimiento del valor de la mitad social que representan las mujeres, en los centros de toma de decisiones. Algo tiene que cambiar en nuestras mentalidades y prejuicios, los de las mujeres y los de los hombres: las primeras debemos sentir que la igualdad no será efectiva si las mujeres no la peleamos, si no somos conscientes de que nuestro trabajo y participación diaria es indispensable para seguir avanzando; los hombres debemos perder el miedo al cambio, sentir que no se producirá contra ellos si no que también es para ellos, que con la igualdad efectiva no van a perder privilegios, si no a ganar corresponsabilidad; que no van a perder poder, si no a ganar colaboración y esfuerzo compartidos; que sin esa igualdad el mundo será cada día más difícil e irrespirable; y que con ella el futuro será mejor. Para las mujeres, por supuesto, pero también para los hombres.