Publicado por
León

Creado:

Actualizado:

LA VICTORIA del PSOE a escala nacional y en la provincia de León, sin mayores apasionamientos políticos, debería ofrecer una neutra lectura positiva para el común de los bercianos que durante los últimos cuatro años ha sufrido como un coartada resbaladiza el argumento de que todos los proyectos llevan su consabido trámite temporal a la hora de ver prosperar los del AVE, el centro logístico de Toral, el de la autovía de Ponferrada a Orense o el de la Ciudad de la Energía. El crédito que la bercianía de forma especial ha vuelto a conceder al socialismo debiera llevar aparejado unos vencimientos muy claros en la comarca. Si hubiera ganado el Partido Popular, tal vez el nuevo Gobierno se habría escudado una vez más en la engorrosa burocracia o en los cambios de planes para demorar actuaciones, sobre todo en infraestructuras de gran calado, que ya circulan con un peligroso retraso. Al renovado Ejecutivo Zapatero no le cabe más opción que la de dejar el AVE a las puertas de Ponferrada antes de la próximas generales y por poner otro ejemplo, tener en marcha a todo trapo la investigación sobre la captura del CO 2 que se planea en la plataforma de Cubillos. Casi con tanta diligencia con la que se han cargado orgánicamente a Saavedra y sus acólitos desde la Ejecutiva Federal como un signo indisociable de los laureles que en la victoria electoral merecen Miguel Martínez y Antonio Canedo. El nuevo senador berciano inauguró la semana pasada una exposición sobre la Guerra de la Independencia como homenaje al paisano que en los fusilamientos del 3 de mayo sirvió de modelo central a Goya para su famosísimo cuadro sobre aquel episodio. Algunos historiadores ponen en duda que el hombre de la camisa blanca, gesto desgarrado y brazos en cruz fuese Rafael Canedo, un vecino de Camponaraya que sí que está documentado que participó en los sucesos de mayo de 1808. Yo desde luego, y sólo es un pálpito, cada vez que veo al tipo de la camisa blanca con la navaja en la mano tengo menos dudas de que su apellido es Canedo. Parece un trasunto viajado en el tiempo del secretario comarcal socialista, aunque no sé muy bien si defendiéndose del pelotón de ejecución popular o del conformado por algunos de sus propios compañeros. Una especie de alegoría como la que también han querido ver otros politólogos de andar por casa entre el sopapo morrocotudo del entrañable San Juanín al encuentro con la virgen en la Encina, y el castañazo de Saavedra en su hasta ahora meteórica carrera desde su salto al PSOE. Dicen que van a abrir una doble investigación. Una para averiguar si los corredores con la imagen del santo iban como teas y otra para demostrar que varios alcaldes, con Saavedra de por medio, repartieron miles de papeletas al Senado sin cruces ni para Martínez ni para Canedo. Lo más inextricable de todo es que vaya a ser en el socialismo, desde la victoria, donde se produzca cierta catarsis en busca de un vuelco en Ponferrada. En el PP, que se ha dado un trompazo mayor que el de San Juanín, no parece que venza ni un solo plazo en el mar muerto de la autocomplacencia. Y no estoy hablando de los rumores entorno a la Diputación.

Cargando contenidos...