AQUÍ TE ESPERO
Segundo aviso
HACE dos meses escribí aquí que había que enseñar a reciclar y que a los jóvenes deben de ir dirigidos los esfuerzos para que cale en ellos la necesidad de reducir los residuos, produciendo menor volumen de basura con lo que supone de menor contaminación. Hablaba de que podían colocarse contenedores en las zonas donde se suele hacer botellón. Pues todo sigue igual. El pasado fin de semana el tiempo acompañó y algunos alargaron la reunión etílica que comenzó el jueves en Lade y el viernes seguían con las botellas de dos litros llenas de mezclas explosivas, pero a orillas del Bernesga. Concretamente casi bajo el puente de la avenida de la División Azul, en la margen derecha del río, un grupo de jóvenes recogía en dos bolsas todos los restos de su fiesta y una chica cargaba con ellas hasta la papelera más próxima. Hasta la estación de autobuses no hay más que un par de depósitos para echar los excrementos de perros, pero ninguna papelera, de las pocas que antes había, de madera, que han desaparecido. Las dos bolsas repletas terminaron en un contenedor a la mitad del paseo de Salamanca, arriba, porque por abajo no se encontraba nada. Así que si alguien no quiere ensuciar las orillas del río tiene que acarrear los desperdicios durante kilómetros. Y eso es perdir demasiado. Claro que también debe de serlo pedirle a Poridad que instale contenedores a ambos lados del Bernesga y que se vacíen con asiduidad. Si la zona no está preparada para los grandes camiones que descargan esos contenedores, que los pongan de otro tipo y una pequeña camioneta los recoja. Hay suficientes métodos válidos, menos dejar los desperdicios por el suelo o tener que acarrear la basura varios kilómetros.