EN POCAS PALABRAS LETRA PEQUEÑA
Buen estreno de Bono Sigue el rifirrafe
JOSÉ BONO, que estrenó su cargo de presidente del Congreso en el debate de investidura, ha pasado la prueba con notable alto. El ex presidente de Castilla-La Mancha y ex ministro de Defensa, que renunció a asistir al funeral por su suegro para poder presidir la relevante sesión plenaria, dio pruebas de su talla personal y manejó bien el debate, sin necesidad de recurrir al reloj para tasar los tiempos y dando pruebas de flexibilidad y buen sentido. Incluso la regañina al airado diputado del PP Arias Cañete fue comedida y respetuosa, cargada del necesario sentido del humor. No se trata de hacer comparaciones odiosas ya que por la presidencia del Congreso han pasado personalidades muy relevantes, cada cual con su estilo, pero la gestualidad y el talante de Bono parecen particularmente adecuados para un rol político en el que el don de gentes y la afabilidad parecen requisitos necesarios. Todos los grupos políticos han aplaudido el savoir faire del manchego. DESDE CHINA, donde el alcalde de Madrid recaba votos para la candidatura olímpica de Madrid, Gallardón criticó a la presidenta Aguirre censurando el momento escogido por Aguirre, justo antes del debate de investidura, para manifestar sus dudas sobre si debería presentarse como candidata a la presidencia del PP. «Cualquier otro día habría sido no sólo más elegante sino también más colaborador con Mariano Rajoy. El día menos adecuado para expresar su indecisión era el día anterior al debate de investidura del Gobierno», manifestó el alcalde, para quien Rajoy estuvo «magnífico». El regidor madrileño añadió que «si la indecisa Esperanza Aguirre convierte su indecisión en decisión» y presenta su candidatura para el Congreso del PP en junio, «está perfectamente en su derecho» de hacerlo, aunque cree que «no será una candidatura que tenga el apoyo mayoritario de los militantes del PP». Mientras tanto, siguen en Internet las dos páginas web que postulan a ambos para presidir el partido. Obviamente, si no fueran reales tales ambiciones, las páginas habrían desaparecido hace tiempo de la Red.