Diario de León
Eduardo Aguirre
León

Creado:

Actualizado:

EL HOMBRE embarazado acaba de presentar en sociedad a su hija, en la revista People . Eso son exclusivas, y no la luna de miel de Belén Esteban. Dicho señor había nacido mujer. Reconozco mi perplejidad, quizá provocada porque soy de Letras, y que todo razonamiento científico que vaya más allá de la tabla de cuatro tiende a encallárseme. No es el hecho más asombroso del que he tenido noticia, pero mentiría al lector si no admitiese que ante una noticia así he arqueado ligeramente las cejas. No he exclamado: «¡Qué vergüenza, esto antes no pasaba!». Tampoco he culpado a Zapatero, ni a la crisis económica, o al congreso del PP. Tan solo, reconozco mi perplejidad. Tengo una mente abierta, creo que los extraterrestre nos enseñaron la escritura, salvo a los vascos que la aprendieron ellos solos; creo en el milagro: y que la Atlántida desapareció por un cataclismo nuclear; y que dos y dos pueden ser cinco; incluso que la Cultural puede llegar a jugar en Primera; todo ello, y mucho más, lo asumo sin someter mi razón a triples mortales, sin acritud, porque me lo pide el cuerpo. Más aún, hasta estoy convencido de que los reyes magos están congelados en un laboratorio de la Nasa. Pero hasta ahí. Que un hombre con barba dé a luz es pedir demasiado a mis limitadas entendederas. No me desmayo como Flanders, ni agarro la antorcha tal Savonarola. Se me escapa. No me indigno, ni lo considero aberrante, pero déjenme asombrarme un poquito, sin parecer reaccionario. Permítase exclamar un simple: «¡oooh!», sin ánimo de ofender a nadie. Creo en el matrimonio homosexual, creo en mí, en usted, en nosotros¿ en el espejismo. Y que algún día el Imserso nos llevará a Marte. Pero, en efecto, hasta ahí. Todo lo demás es perplejidad. Debí haber escogido el Bachillerato de Ciencias.

tracking