EN BLANCO
Camino de la Lengua
EN EL IDIOMA, escribió Samuel Johnson, se halla el árbol genealógico de una nación. Y el castellano, instrumento de la más alta cultura que hoy comparten 400 millones de personas en más de veinte países, repartidos a uno y otro lado del Atlántico, es el hilo conductor de la ruta turística que a fecha de hoy incluye seis enclaves tan indiscutibles como San Millán de la Cogolla, Ávila, Salamanca o Alcalá de Henares, localidad natal de Miguel de Cervantes. Algo conozco de este itinerario y la polémica que ha saltado en fechas recientes a las páginas culturales de nuestro periódico, debida a la justicia de añadir la provincia leonesa a semejante recorrido cultural, una suerte de museo a cielo abierto que ha sido reconocido como Itinerario Cultural Europeo en el 2002 y Gran Ruta Cultural del Consejo de Europa en el 2004. Digo que algo sé del tema, pues escribí el folleto oficial del Camino de la Lengua para Turespaña -subsecretaría de Estado para Turismo-, luego un reportaje sobre el mismo asunto para la revista Geo y, finalmente, el libro Viaje por el Camino de la Lengua Castellana , financiado por la Fundación Camino de la Lengua. Cuando me encargaron en Madrid el primer folleto, comenté con extrañeza la ausencia de León y su Nodicia de Kesos . Se me dijo que los responsables habían contactado con algunas autoridades leonesas, quienes respondieron que se trataba de una tontería sin futuro. Alfonso García, durante su etapa como director del Instituto Leonés de Cultura, volvió a la carga con argumentos tan irrebatibles como la abrumadora presencia literaria leonesa en todos los ámbitos. En esta ocasión, y llevado por la misma visión profética de su antecesor, el representante de la UPL votó en contra. Tenemos unos políticos que no nos merecemos.