EN POCAS PALABRAS
Indignidad recurrida
LA DECISIÓN de los ministerios de Interior y de Justicia de recurrir la concesión de ayudas a los presos de la banda terrorista ETA por parte del Gobierno vasco constituye una iniciativa acertada e ineludible, por cuanto dichas subvenciones hieren seriamente la memoria y dignidad de las víctimas en tanto que presentan a sus verdugos como paganos de una situación injusta o inmerecida. Resulta difícil de entender y hasta sarcástico que el consejero en funciones del ejecutivo de Vitoria, Joseba Azkarraga, haya tachado de «oportunista» el recurso interpuesto por el Gobierno central, cuando él ha adelantado las ayudas para evitar que el ejecutivo que va a presidir próximamente Patxi López pudiera derogarlas o limitarlas. El hecho de que no fuesen recurridas en años anteriores obligaría en todo caso a criticar tal omisión; pero nunca serviría para justificar la permisividad en el presente ejercicio