CRÉMER CONTRA CRÉMER | VICTORIANO CRÉMER
Sosa Wagner, europeo
LEÓN es así y no vale lamentarlo. Lo aceptamos tal como se nos propone o lo dejamos. Lo cual no es óbice ni obstáculo para que cuando se produce un suceso digno de ser registrado en los anales provinciales, no recojamos la invitación y nos dediquemos a exalar la figura que nos honra.
Queremos referirnos a una de las figuras más destacables, por evidentes y significativas, y por sus méritos, que la hacen indispensable para ser registrada en la historia, siempre tan enteca y discutida, del León de nuestros días y, sobre todo, de nuestras noches. El ilustre y nunca bien ponderado, como sería de ley, Catedrático de la Universidad de León, escritor de corazón y de conocimiento, amigo de sus amigos y rector generoso de sus contrarios en el supuesto de que existan; periodista bien dotado y de incisiva fórmula de expresión que en ningún momento le impone el uso de la justicia como instrumento de relación humana. Me estoy refiriendo al Profesor Sosa Wagner, que ha sido rescatado para figurar como candidato para cubrir el puesto de representación en las inmediatas elecciones para el nombramiento de miembro de las Cortes de la Europa en llamas. Y es justo y obligado declarar que como leonés antiguo y humilde practicante del orgullo de serlo, ante este suceso político, me rindo y me obligo a declarar mi resuelta intención de proclamar a cuantos vientos -malos o buenos- soplen nuestros costados.
Sosa Wagner puede proponerse y nosotros nos adelantamos como ejemplo de probidad, como profesional absolutamente dotado para el mejor ejercicio de la función que se le encomiende, y, sobre todo, pro su hombría de bien, por su generosidad y por su condición solidaria. Si de alguno de nuestros personajes, inscritos en la nómina general de la política que España necesita, es obligado referirse como ejemplo de contemporáneos y de futuros, sin duda no podría eludirse el nombre de Sosa Wagner como la representación profesional, ética y humana de este leonés de todos los años y del compromiso que como leoneses agradecidos le debemos.
Porque si de tal o cual de los políticos consignados en los libros de cuentas de España los leoneses estamos obligados, Sosa Wagner le debemos admiración, respeto y proclamación. No es León tierra abierta para la declaración de lisonjas ni de justificaciones, porque si de verdad fuera tierra seria, justa y magnánima, el nombre y la figura de este maestro de maestros figuraría en el Cuadro de Honor de la Provincia...
Y no como resultado de influencias o de aproximaciones, sino por méritos propios. Sosa Wagner no acude con presura a ocupar un puesto relevante en Europa para merecer títulos y encomiendas. Es precisamente León y Europa los que acuden a Sosa Wagner para que en ningún momento ni sea cual fuere el resultado de los comicios europeos, eludamos los leoneses la obligación en que estamos incurriendo con esta egregia figura, de ofrecerle nuestra felicitación. ¡Votad por Sosa Wagner en Europa! No he decidido contar mi vida; he decidido contar cosas de mi vida, que no es lo mismo». (Francisco Ayala)