Diario de León
Publicado por
León

Creado:

Actualizado:

Con viento fresco josé a. balboa de paz

No tengo lo que se dice síndrome posvacacional, si acaso, a estas alturas de mi vida, lo tengo ya posvocacional, aunque aún me gusta la profesión que ejerzo desde hace más de treinta años; pero como a todos, me cuesta iniciar un nuevo curso, que se anuncia un tanto problemático por la gripe A. Según los médicos, la gripe A es una enfermedad que se contagia y expande con mucha rapidez, aunque no parece que su morbilidad sea, por ahora, muy grande. Por las noticias de la prensa, las muertes acaecidas en estos meses veraniegos en España se han producido siempre en personas con otras patologías asociadas. Con el comienzo de las clases las posibilidades de contagio serán mayores, pero en general los que sufrirán esa gripe serán niños y jóvenes que cuentan con muchas y buenas defensas. Cosa distinta será la gripe en personas mayores, con problemas respiratorios; ésta si es una población de riesgo que debería vacunarse.

Las autoridades sanitarias, incluso los expertos, como he dicho, hablan de una gripe cuya morbilidad no es grande, al menos no mayor que la de la gripe corriente, anual; pero lo que llama la atención, si así fuera, es que se toman medidas como si de una terrible pandemia se tratara. No dejamos de hablar de la gripe como problema que preocupa cada vez más a la gente y a las autoridades. Se piensa en vacunar a más de la mitad de la población; incluso en algunos países lo van a hacer con el total de su población. Es cierto que es mejor prevenir que curar, como dice el sabio refrán castellano, pues hay poblaciones de riesgo, pero no deja de ser una medida que alarma un poco. También se vacuna uno de la gripe normal, yo lo he hecho en los dos años anteriores, pero no se montan campañas masivas como con esta otra gripe. Algunos dirán que algo hay de diferente si distintas son las medidas que se adoptan, lo que no deja de ser un signo alarmista.

Alarma aún más, que la vacuna no empiece a suministrarse hasta el mes de noviembre, casi al final del otoño, bien porque los laboratorios no la han producido en la cantidad suficiente, bien porque nuestro gobierno la ha adquirido más tarde que otros. Esto si puede tener consecuencias respecto a la población escolar. Las autoridades sanitarias y académicas deberían ponerse de acuerdo para que en todas las comunidades se tomaran medidas semejantes para el comienzo de curso. Hay algunas que hablan de retrasarlo, como Navarra, aunque el ministerio no ve ninguna necesidad de hacerlo. No sé quien tiene razón, pero si el comienzo de curso es muy diferente de unas comunidades a otras, la imagen no será muy edificante y puede provocar susceptibilidades. Aquí topamos con el síndrome autonómico, que a veces parece convertir España es un territorio anárquico, en el que se hace visible el sálvese quien pueda; y es que en esto de la medicina un ministerio de sanidad y 17 consejerías de lo mismo no es el mejor remedio para evitar pandemias.

Como he dicho al principio, quizá el ruido sea mayor que las nueces, y hay que hacer mucho ruido, pensarán las autoridades sanitarias, para que la gente tome conciencia de un posible peligro, aunque después igual la cosa no es para tanto. Durante el verano hice varios viajes por España y uno a Turquía, país verdaderamente asombroso, que combina creencias tradicionales religiosas con una rápida occidentalización de las costumbres cotidianas; y en ningún momento me asaltó el menor temor a contagiarme de la gripe. De hecho no aprecié mucha preocupación en la gente por tal epidemia, ni vi a nadie con mascarillas en ningún lugar de los que recorrí; pero puede ser solo una ilusión mía o que soy un mal observador. Al mal no sé si hay que ponerle buena cara, como también dice otro refrán muy nuestro; pero lo que es evidente es que no debemos caer en el síndrome del miedo, porque el miedo si que es realmente contagioso.

tracking