LETRA PEQUEÑA
Más que un club
El supuesto espionaje sufrido por cuatro vicepresidentes del Barcelona, candidatos a liderar el club, ha introducido un insólito y desconcertante factor de zozobra en una entidad cuya brillantez en los terrenos de juego no concuerda con lo que viene ocurriendo en sus despachos. La paulatina profesionalización del fútbol hace que ambos aspectos, la vida pública y privada de los equipos, no puedan disociarse, tal y como ha demostrado Guardiola al esforzarse en proteger a los suyos y su talento de las fricciones en la trastienda del poder. El episodio es lo suficientemente rocambolesco y oscuro como para merecer que se depure si quienes están concernidos no quieren dañar la inmaculada imagen que se ha labrado el Barcelona gracias a su entrenador y sus jugadores.