la opinión del lector (II)
Una normativa polémica
Quieren hacerles llegar su protesta por la nueva ley, que se está aplicando, en los autobuses de León a Villaobispo, de tener que cerrar todas las sillas de niños y capazos debiendo permanecer solamente abierto uno en cada trayecto. A nuestro entender este sistema es mucho más peligroso para los bebés y niños pues deben viajar en el regazo de sus madres y padres sin la sujeción que aportan las sillas de bebé. La experiencia nos dice que hay espacio suficiente para que vayan abiertas varias sillas a la vez. Esta normativa, prohíbe también que los coches se cierren en el autobús lo que provoca que los padres y madres tengan que bajar a sus hijos y dejarlos sueltos para poder plegar estas sillas, con el consiguiente peligro que esto conlleva al tratarse de una vía urbana con bastante circulación. Asimismo, es ciertamente complicado, por no decir imposible acceder al autobús con el coche y el niño a la vez, lo que provoca situaciones complicadas de peligro para los niños, lo más importante y de «enfado» del resto de viajeros que ven cómo se retrasa el horario del trayecto de los autobuses y la consiguiente molestia que le supone al conductor estar informando de esta normativa, haciendo que los conductores se estresen y enfaden lo que afecta a su trabajo, viviéndose situaciones tensas y desagradables, que no son de agrado ni del conductor ni de los viajeros. Por lo tanto, con esta firmas instamos a las autoridades competentes para que deroguen esta ley y la adecúen a las necesidades que tenemos de seguridad y comodidad para nosotros y sobre todo para nuestros hijos. O en el peor de los casos la modifiquen para poder tener más sillas abiertas. Rogaríamos que cualquier cambio o modificación de horarios, precios, normativas nuevas y demás se comunicara en las paradas del autobús con antelación. Si de lo que se trata es de cumplir las normativas para la seguridad del ciudadano que éstas se cumplan en su totalidad, un ejemplo es la ley de accesibilidad que marca que en las paradas el autobús baje su altura para bajar y subir sillas, ancianos y minusválidos y esto no lo cumple casi ningún conductor. Otra queja es el abusivo precio del billete para el trayecto que realiza, siendo uno de los más caros de España. Además las subidas han sido numerosas en pocos meses, 20 céntimos en menos de un año. Atentamente y en representación de las 470 firmas.