la opinión del lector (II)
Te adoro Cristo Jesús
Y terminando con el título de este escrito diré: te adoro Cristo Jesús que por tu santa cruz redimiste al mundo y a mí pecador en él. Se desató una repugnante y maloliente persecución al crucifijo desde que el Tribunal de Estrasburgo, ciudad francesa, tuvo la respuesta del PSOE sin hacerse esperar. Tal tribunal establece que la presencia de los crucifijos en las aulas, donde los niños acuden a clase, es una violación del derecho de los padres a educar a sus hijos conforme a sus esencias religiosas. O sea, que si hay padres ateos que niegan la existencia de Dios, borremos de los colegios todo lo que suponga fe en profesores y niños, cual es el crucifijo en el que tenemos a Jesús crucificado para redimir al mundo y a nosotros más o menos pecadores. Yo, que ejercí como maestro nacional cuarenta y seis años sé bien lo que son los niños con bondad, inocencia a raudales y con la alegría que correspondían conmigo a la oración de entrada en la clase y con la sonrisa que hacían la señal de la Cruz, mirando al crucifijo. La fe es parte de nuestra cultura, la mejor medicina contra toda tentación y el medio para pensar que muerto el cuerpo, va a ser nuestra alma juzgada por Dios para residir eternamente en el cielo, purgatorio o infierno. Eduquemos a los niños con la mejor fe posible para que de mayores sepan ellos respetar con profundo amor a Dios y al prójimo como a ellos mismos.