Ligeros de equipaje | Españoles que dan la nota

La tuna más pequeña(y viajera) del mundo

Alex y Rafa, dos tunos ya maduritos, hacen patria en el continente americano con una guitarra y una pandereta

Publicado por
j.l. pueyo | new orleans
León

Creado:

Actualizado:

El traje de tuno, una guitarra, una pandereta, un repertorio lleno de clavelitos, adelitas, granadas, amapolas, cielitos lindos, currucucús... y mucha jeta. Este es el equipaje, suficiente equipaje para que cada día pase algo por el gaznate y se cojan fuerzas para afrontar la etapa siguiente. Alex el Tortilla y Rafa, ingeniero en panderetas, son la tuna ambulante más pequeña del mundo. Antiguos estudiantes de la Universidad Laboral de Tarragona, un buen día, sacaron del cajón los viejos atavíos de tunantes y decidieron acotar diez meses de su vida para recorrer el continente americano. Compraron en Miami un coche de segunda «o de quinta mano» y recientemente comenzaron un periplo que les llevará hasta Argentina. Las escalas están claras: se trata de recalar en bares y restaurantes regentados por españoles donde por lo general son muy bien recibidos. Durante su paso por Nola (acrónimo de New Orleans) actuaron en el restaurante Madrid , propiedad de Juan Hernández, que se casó con una norteamericana (luego con una mexicana) y lleva desde el 86 en Estados Unidos. Allí montaron la gorda con viva Españas y bésame muchos... y llenaron la pandereta. Al día siguiente se fueron al «Lola-™s», regentado por Ángel, un español encantador que lleva 30 años en Nueva Orleans y que con su buen karma consigue que su local esté lleno todos los días. Aún visitaron otro garito, el Adolfo-™s , que pasa por ser un restaurante italiano pero cuyo timonel es Adolfo, un onubense dicharachero que recaló en New Orleans por casualidad... o por error. A sus 20 años viajaba por Sudamérica y se escondió como polizón en un barco que creía iba a Portugal. Cuando estaba llegando a puerto, se tiró al mar y al llegar a tierra se dio cuenta de que la gente no hablaba portugués sino inglés. Estaba en New Orleans. Han pasado más de treinta años y allí sigue. Sus historias inagotables y las canciones amenizaron la noche de Luisiana. Y es que pasaba la tuna...

Cargando contenidos...