Una explosión de gas en Logroño acaba con la vida de cuatro personas
Los fallecidos son un matrimonio y sus dos hijos, de ocho y nueve años
Imagen del estado del inmueble tras la explosión.
Cuatro muertos, un matrimonio joven y sus dos hijos de ocho y nueve años fallecieron como consecuencia de una fuerte explosión de gas que se ha producido en un piso de la céntrica Gran Vía del Rey Juan Carlos I., en donde se contabilizaron otra decena de heridos. La fuerte deflagración, que se produjo en torno a las siete de la mañana del sábado en el centro de la capital riojana, causó además heridas graves a una mujer y a otras cinco con heridas leves, según informó el SOS Rioja 112. Los fallecidos son Roberto Videla de 39 años, su mujer Liliana Saa Lazo de 39 años y sus dos hijos. Los cadáveres fueron encontrados por los bomberos en los trabajos de retirada de escombros del edificio. La mujer, herida de gravedad, fue ingresada en el Hospital San Pedro. Se trata de Rafaela María, abuela paterna de los niños.
La explosión se produjo en uno de los últimos pisos del número 25 de la Gran Vía, provocando importantes destrozos en la fachada e interior edificio y en las plantas cuarta y quinta. La onda expansiva ha provocado además heridas leves a varios vecinos que fueron atendidos por los servicios de emergencia, aunque dos de ellos tuvieron que ser trasladados a centros hospitalarios. Tras la explosión han acudido al lugar de los hechos los bomberos de Logroño, la Policía Municipal , que ha acordonado la zona, y unidades de emergencia. Los cadáveres, una vez que el juez diera la orden de levantamiento, fueron trasladados al Instituto de Medicina Legal de La Rioja, en donde se les practicará las autopsias.
El suceso, que provocó una confusión en el centro de la ciudad, según recordaron ayer algunos vecinos de la zona, provocó una gran alarma, ya que en sus proximidades del edificio Torre de Logroño, al comienzo de la avenida, ahora hace nueve años, concretamente el 10 de junio de 2001, explosionó un coche bomba de ETA cargado de 80 kilos de explosivo que provocó varios herido e importantes daños materiales. Este hecho se produjo hace nueve años, concretamente el 10 de junio de 2001. «La explosión no fue tan fuerte, pero nos acordamos de lo ocurrido en la Torre de Logroño», indicaron algunos vecinos del lugar. Aunque los daños son importantes, la estructura no corre peligro.
Los bomberos y servicios de emergencia trabajaron para evitar que el fuego producido como consecuencia de la explosión no se extendiera a otros inmuebles colindantes que, por precaución, fueron desalojados. Además, se ha levantado un hospital de campaña para atender a los vecinos de la zona, muchos de los cuales tenían los rostros desencajados.