La estrella del verano | Escala en Mallorca
Michelle se despide de España desde Marivent
El Rey obsequia a la primera dama estadounidense con semillas españolas para su huerto de la Casa Blanca
La Reina conversa con la pequeña Sasha mientras el Rey observa el saludo de Michelle Obama y Letizia
La primera dama de Estados Unidos, Michelle Obama, y su hija Sasha comparieron ayer sus últimas horas de vacaciones españolas con los Reyes y la Princesa de Asturias en el Palacio de Marivent, a donde la infanta Elena acudió también con sus dos hijos tras el almuerzo para saludar a las invitadas.
La agenda privada en Mallorca de la esposa y la hija menor del presidente Barack Obama se limitó a esta visita a Marivent, invitadas por los Reyes, que duró menos de dos horas y se centró en su mayor parte al tiempo del almuerzo.
Michelle y Sasha llegaron a Marivent pasadas las 12:30 horas, tras completar por carretera el trayecto desde el aeródromo militar de Son Sant Joan. Los Reyes y doña Letizia recibieron a las invitadas en la entrada al palacio. Don Juan Carlos estrechó la mano de la primera dama y saludó con dos besos a Sasha, de nueve años, el mismo saludo que ha recibido de doña Sofía y doña Letizia y con el que la Reina y la Princesa también han dado la bienvenida a Michelle Obama.
A petición estadounidense, estaba previsto que Sasha no formara parte de la foto de familia, y el Rey ha velado para que se cumpliera ese deseo, pero la madre de la pequeña la ha llamado para que se incorporara al grupo.
Gazpacho andaluz con guarnición, suprema de rodaballo a la plancha, escalopines de ternera a la mostaza, arroz oriental con salteado de setas y tumbet mallorquín, todo ello regado con un vino blanco de Rueda y un tinto de Rioja, han sido los platos que han podido degustar antes de probar una selección de frutas con helado.
El Rey obsequió a Michelle Obama con una semillas de plantas hortícolas españolas para que pueda enriquecer con ellas su huerto, y la Reina le regaló unos collares de artesanía y bisutería balear como detalle de bienvenida para la primera dama, para Sasha y para su hermana mayor, Malia, que está en un campamento en Estados Unidos. El Príncipe no estuvo en la comida porque ayer regresaba de Colombia, de la toma de posesión del nuevo presidente.