Publicado por
PEDRO TRAPIELLO
León

Creado:

Actualizado:

S havat es un rabino de Israel que, después de cepillar con sus cejas toda una pila de sagradas escrituras y tochos arameos, ha llegado a la conclusión de que es lícito que las espías femeninas del Mosad puedan mantener relaciones sexuales con el enemigo si el objetivo es sonsacarle información vital para la seguridad del estado de Israel. Asegura que hay casos en la propia Biblia que vienen a confirmar esta absolución. Sin embargo, sugiere a los jefes de los servicios de inteligencia que utilicen preferentemente para estas misiones a mujeres de vida licenciosa (no se atrevió a llamarlas putas; ¿fue por no ofender a las señoras agentas israelíes o por no dejar a Tel Aviv de chulo proxeneta?). En caso de estar casada la espía, propone el tío rabí que se divorcie durante la duración del trabajito y vuelva a casarse después. Vaya. Estos rabinos, hay que reconocerlo, son son la órdiga bendita y leguleya, ¡cómo precisan!...

Los episodios nacionales de todas las naciones y religiones del mundo nacional mundial siempre cuentan el sacrificio o el ingenio de alguna mujer que, con sólo su tipití, logró del enemigo lo que no alcanzaron sus ejércitos con lanzas, arietes o cañonazos. Tirarse al enemigo es viejo recurso y se busca una de dos: o enamorarle el corazón donde guarda los secretos o agarrarle por el gusto y por el ramonín hasta que diga «pide por esa boquita, corazón». La hebrea y bíblica Judit ya se tiraba a Holofernes para poder segarle el cuello en una noche muy borracha, aunque la espía más celebrada será siempre Mata Hari por tirarse la tía a toda una guía telefónica de generales, ministros, estadistas y conserjes.

El rabino Shavat vive en Cisjordania (ocupada manu militari por Israel), así que el aliento enemigo le sopla en la nuca cada día porque los katiuskas palestinos pueden explotarle en el patio de atrás. Eso tiene que ponerle de los nervios y soñará cada noche con aniquilar definitivamente sus temores. Si para ello es necesario que unas mujeres judías sean mancilladas por la asquerosa polla musulmana, permítase el pecado, el rabino absuelve. Ahora bien, así como en el carnet de espía de James Bond pone «con licencia para matar», ¿pondrá este rabí en el carnet de sus espías «con licencia para follar»?

Cargando contenidos...