La Academia de Farmacia de Castilla y León defiende especializar la profesión
Carlos Gómez Canga aboga por invertir en formación especializada cara al futuro

El consejero de Sanidad, Álvarez Guisasola, pone la medalla de académico a Carlos Gómez Canga.
La Real Academia de Farmacia de Castilla y León acaba de arrancar con el objetivo de aportar «reflexión, serenidad e independencia» a los debates científicos más de actualidad, como las terapias génicas, y a todos aquellos relacionados con salud pública, inmunología, microbiología y laboratorios y, al mismo tiempo, recuperar aspectos históricos de la farmacia en la Comunidad, señala su presidente Carlos Gómez Canga-Argüelles.
La academia realizará informes para la administración autonómica cuando ésta los recabe y también elaborará otros de carácter propio, con especial interés en aquellos temas relacionados con la profesión y la bioética.
Actualmente, recuerda Gómez, la Junta de Castilla y León detenta todas las competencias en materia sanitaria, incluidas las farmacéuticas con la particularidad de que se trata de una Comunidad con muchos pueblos pequeños y un grado de dispersión muy elevado.
En este sentido, la academia puede tener un papel relevante a la hora de trazar los planes de futuro de la profesión que, a juicio de su presidente, tiene que pasar por «invertir más recursos en formación especializada o FIR (el equivalente al MIR de los médicos) que en aumentar las plazas universitarias».
La formación de especialistas en farmacia hospitalaria, análisis clínicos, microbiología e inmunología «es primordial», subraya. En España se ha pasado de formar a 90 FIR (farmacéuticos internos residentes) a 170 en la actualidad.
Los nuevos planes de estudio incermentan de dos a cuatro años la formación especializada de los farmacéuticos, lo que, a juicio de Gómez, prueba la importancia que va cobrando la especialización farmacéutica.
«La farmacia hospitalaria tiene un papel muy relevante en la atención a pacientes polimedicados, como pueden ser los diabéticos, y también como apoyo al médico porque la farmacología los hace expertos en incompatibilidades y farmacocinética», explica.
El presidente del Consejo de Colegios de Farmacéuticos de Castilla y León (Concyl), Jesús Aguilar, es otro de los impulsores de la Real Academia de Farmacia de Castilla y León, título que la Casa Real otorgará oficialmente después de varios años de funcionamiento. «Queremos que sea una academia moderna y viva, en contacto con la ciudadanía, la sociedad y la industria». Aguilar defiende el carácter cada vez más asistencial de las farmacias. «Cada día dos millones de personas entran en las farmacias, recuerda el presidente del Concyl, lo que es motivo sobrado para que «se le dé al farmacéutico toda su capacidad como experto en medicamentos».