Reportaje | paula regueira
Al revés del mundo
Mientras el resto de países combate el tabaquismo, en Indonesia se fuma cada vez más y desde edades tempranas
Dos hombres fuman en Indonesia, país que registra un estelar aumento de fumadores.
Indonesia, una gran potencia manufacturera de tabaco, registra desde hace varios años un estelar aumento del número de fumadores entre hombres, mujeres y niños, debido a los intereses de la industria tabaquera y al escaso control del Estado. Más del 65 por ciento de los hombres fuma tabaco en el cuarto país con más población del mundo y, a pesar de que sólo el 5 por ciento de las mujeres son consumidoras, la cifra de adictas se ha triplicado en los últimos diez años, según datos de la Organización Mundial de la Salud(OMS). No solamente el número de mujeres adictas al tabaco crece en Indonesia, sino que también cada vez son más los jóvenes que empiezan a fumar a una edad temprana, entre los 10 y 15 años.
Ese es el caso de Agus, un adolescente de 16 años que, con diez cumplidos, comenzó a fumar cigarrillos porque muchos de sus amigos «lo hacían y parecía guay». La razón argumentada por este joven es muy común en el país asiático, donde la mayor parte de los cigarrillos, llamados kretek, que se comercializan tienen un sabor dulzón debido a que el tabaco está mezclado con clavo, una especia considerada parte de la cultura de Indonesia. «Fueron los holandeses los que empezaron a explotarlo cuando llegaron al archipiélago, pero a su alrededor existe un ambiente bastante nacionalista que no es del todo verdad», explicó Luise Baker.
La experta de la OMS indicó que hasta la fecha ningún estudio científico ha probado que el clavo perjudique la salud más que el tabaco, pero, como dulcifica el sabor de la nicotina, consigue que «comenzar a fumar sea más fácil para jóvenes y otras personas que, de no ser así, jamás empezarían».