Publicado por
PEDRO TRAPIELLO
León

Creado:

Actualizado:

T ú no te llamas, te llaman... y así te inscribieron. Tampoco apellidas, te apellidan... y tienes dos apellidos, el paterno y el materno, el burro delante para que no se espante y la burra detrás con su correverás . Los señores de la patria, diputados ellos, están discutiendo ahora una nueva ley que regule la forma de apellidarse la gente: ¿por qué no figurar primero el apellido de la madre?, dice la igualitaria cayendo en el mismo error... ¿por qué no se echa a suertes y lo dicta el azar?, dice la esquerra catalana... ¿por qué no por orden alfabético?, dicen los izquierdistas unidos... ¿y por qué no va primero el apellido menos frecuente, pues al final es el que pita?, proponen con su lógica los peneuvistas, aunque están ellos para hablar: ¿qué harán cuando se presente en su registro un Pachi Aguirrezabalarrieta Iturrilarraínzar?

En casi toda cultura, desde la arcaica a la de los países desarrollados, la gente tiene un solo apellido (el del padre, claro, ¿en quién pensabas?). Por esos mundos la madre pierde en cada hijo la seña de su origen, de su clan. Y en la norma anglosajona, musulmana, china o africana, cuando una mujer se casa, pierde además hasta su único apellido paterno, adoptando el del marido.

Los argentinos, ¡viste!, tienen sólo un apellido, pero lo retacan antes con dos nombres o más, estiran la cosa dándole rango o canción y así alguno parece el duque de la Toscana; a su lado, Diego Armando Maradona, Lionel Andrés Messi o Jorge Luis Borges son hasta vulgares. Y es que el argentino propende a lo grandón como el asturiano de cepo , exagera per natura; hasta el mismo Borges tenía cuatro nombres: Jorge Francisco Isidoro Luis (le añaden dos más y pasaría por hijo de alguna infanta exiliada en Buenos Aires).

En España, al menos, la mujer está ahí; y desde 1999 puede inscribirse su apellido primero. En eso somos punta de la igualdad mundial, dice uno que se olvida de que portugueses y brasileños nos tapan la boca, pues pusieron siempre antes el apellido materno, la madre manda en el orden. Y ahora discuten aquí nueva ley. Uy, andar meneando apellidos siempre trajo líos. En Java y Tibet tienen esto resuelto hace mucho; y fácil: simplemente, los apellidos no existen. ¿Nos empadronamos allí?

Cargando contenidos...