El juez valida las escuchas y 16 acusados pactan con la Fiscalía por el caso Karlos

Jesulín de Ubrique, junto a su esposa, María José Campanario, a la salida del juzgado.
El presidente de la Sala Tercera de la Audiencia de Cádiz, Manuel Grosso, decidió ayer dar por buenas las escuchas efectuadas durante la investigación policial de la llamada Operación Karlos, tras lo que 16 acusados han anunciado que reconocerán su implicación y que pactarán con el fiscal. En la tercera sesión del juicio por una supuesta estafa a la Seguridad Social para obtener fraudulentamente una incapacidad laboral, el magistrado ha rechazado todas las cuestiones previas presentadas por los abogados de la defensa y se ha remitido a lo ya decidido en el 2006 y el 2007 por la Audiencia Provincial, que desestimó la invalidez de las escuchas.
Todas las cuestiones planteadas por los letrados de los 25 acusados, entre los que se encuentra María José Campanario, esposa del diestro Jesulín de Ubrique, y su madre, han sido rechazadas. El presidente de la Sala afirmó que «no hay falta de motivación» en la investigación que se realizó, tal y como argumentaron las defensas, «ni hubo principio de quiebra de especialidad» dada la importancia del caso. Sobre la actuación de los agentes a la hora de controlar los teléfonos, el juez se sumó a lo que ya dijo el fiscal días atrás y calificó la labor policial como «impecable». Tras el anuncio de la validez de las escuchas, la Sala hizo un receso de media hora, tiempo en el que se reunió la Fiscalía con gran parte de los abogados de los acusados. Cuando se reanudó el juicio, el fiscal Juan Bosco anunció que había llegado a un acuerdo con 16 de los acusados, de los cuales 11 han prestado declaración esta mañana, pese a la oposición de Felipe Meléndez, abogado del inspector médico Casto Lara, y Francisco Baena Bocanegra, letrado de María José Campanario y su madre, que protestaron porque no pudieron preparar los interrogatorios.