Un pueblo de Córdoba limpia casas y calles tras una riada que dejó un muerto

Un vecino de Cañete de las Torres saca enseres deteriorados.
Los vecinos de Cañete de las Torres (Córdoba) afrontaban ayer asombrados y resignados el primer día de labores de limpieza tras la fuerte tromba de agua caída el miércoles, que convirtió en un barrizal el municipio y en especial la calle Huerta de Santa Ana.
«¿Has visto cómo está todo?», preguntaba María Molina a su vecina, quien resignada le contesta: «mejor no lo pienses», una conversación que refleja el estado de ánimo de los habitantes de esta localidad, con algo más de 3.200 habitantes, así como el de los ciudadanos de Villa del Río, la otra localidad cordobesa afectada por las lluvias.
Tras el paso de la comitiva encabezada por el presidente de la Junta de Andalucía, José Antonio Griñán, que visitó las zonas más afectadas, quedaban numerosos vecinos, bomberos y miembros de Protección Civil achicando agua, limpiando el fango acumulado en garajes, naves y casas y muy pendientes del cielo, ya que a primera hora de la tarde comenzaba a descargar de nuevo una tormenta.
Cañete vivirá hoy su día de luto oficial por el fallecimiento de la mujer que fue arrastrada por la riada mientras el Ayuntamiento pedirá en un pleno extraordinario la llegada de ayudas extraordinarias.