La policía vuelve a registrar la finca de los abuelos de los niños desaparecidos
Rastrean sin éxito las márgenes del cauce del Guadalquivir a su paso por Córdoba.

La unidad de buceo de la Guardia Civil tras rastrear el río Guadalquivir en busca de los niños.
Transcurridas más de 72 horas de la desaparición de los dos hermanos de dos y seis años en un parque de Córdoba, la policía nacional aún no ha conseguido pruebas que permitan determinar el paradero de los menores. Tampoco se han producido detenciones, aunque las pesquisas siguen centradas en el padre de los niños, José Bretón, y en la finca de los abuelos paternos, situada en las afueras de la ciudad andaluza y que ayer por la tarde era tomada de nuevo por la Policía Científica.
Pese a que el hermetismo en torno al caso es absoluto, ayer se pudo comprobar que las investigaciones se centraban en el río Guadalquivir, que pasa muy cerca de la finca de los abuelos paternos y también cerca del parque donde el sábado se perdió la pista a los niños. Un equipo del Grupo de Actividades Subacuáticas (Geas) rastreó sin éxito ambas márgenes del cauce fluvial a su paso por la ciudad y hasta la presa de Alcolea, río abajo.
Durante la tarde de ayer, el centro de la investigación volvía a estar en la enorme finca (más de 6.000 metros cuadrados) de la familia Bretón. El lunes ya fue sometida a un registro exhaustivo en el que se hallaron indicios de una hoguera reciente y restos biológicos, lo que hizo temer lo peor. Sin embargo, el análisis antropológico permitió concretar que pertenecían a animales, mientras que el propio padre de los niños explicó que había quemado diversos recuerdos de su relación de pareja. Tampoco el análisis de los dos cuchillos y la cinta aislante localizada en el interior del coche propiedad del progenitor de los menores ha arrojado pista alguna.
Un padre ‘de piedra’. Las sospechas siguen centradas en este hombre, que se mantiene impertérrito y que todavía no ha llorado por la pérdida de sus hijos, según ha trascendido. José Bretón mantiene una y otra vez que se despistó un momento y que perdió de vista a los niños en el parque, aunque no da muchos detalles de su estancia en esta zona verde y su testimonio incurre en varias contradicciones, por lo que no termina de convencer a los agentes.
A esto se suma que nadie corrobora su versión, y la pista se pierde después de recoger a sus hijos al mediodía en la casa que sus padres tienen en Córdoba ciudad. En torno a esa hora, canceló una comida que tenía prevista y no se supo más de él hasta que alertó a la policía del extravío. Por este motivo, los agentes tratan de reconstruir todos los pasos que dio desde que recogió a los niños en Hueva la tarde del viernes. De momento, Bretón está declarando en calidad de testigo y denunciante de lo sucedido, y no se ha producido ninguna detención. Según la policía, está colaborando con la investigación y acude siempre que se le requiere. Por su parte, la familia materna sigue en Córdoba a la espera.