Francia pide retirar unos implantes de pecho que pueden causar cáncer
En España el producto se retiró en el 2010, cuando ya se alertó de sus posibles efectos.
Las autoridades sanitarias francesas han lanzado una alerta ante el riesgo de que las prótesis mamarias de la marca francesa Poly Implants Prothéses (PIP) puedan causar cáncer a sus portadoras. Según publicó ayer el diario Liberation las autoridades de este país estaría planteándose avisar a las cerca de 30.000 mujeres que se hayan incorporado estos implantes en su país, para que procedan a retirárselos una recomendación que podría ampliarse también a las que lo hayan hecho en el extranjero que podrían llegar a ser hasta 300.000 aunque por el momento no se han podido establecer una cifra fiable. «Urge que todas las mujeres que tienen prótesis PIP vuelvan a consultar a sus cirujanos», declaró al rotativo galo la portavoz del gobierno Valerie Pecresse.
En España, este producto está retirado desde marzo del año 2010, cuando Francia emitió el primer aviso sobre sus posibles efectos en la salud. En ese primer momento, la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios alertó a los cirujanos plásticos para que cesaran su utilización, y pidió a sus usuarias que se pusieran en contacto con sus médicos para llevar a cabo el seguimiento pertinente. Cuántas españolas portan implantes PIP es una incógnita, ya que la quiebra de la empresa ha impedido conocer hasta el momento sus registros de venta. Por el momento, no se ha registrado ningún caso de cáncer que pueda ser atribuido a estos implantes, según informaron fuentes del Ministerio de Sanidad.
1397124194 El problema. Viene derivado del gel de silicona usado para crear los implantes, que sería diferente al declarado oficialmente ante las autoridades y tendría muchas más opciones de romperse y favorecer el desarrollo de cáncer. En concreto en la fabricación del producto se hubiera hecho uso de gel industrial no apto para su uso médico y resulta diez veces más barato que el conforme con las normas. Se trataría, pues, de un supuesto caso de fraude.
De momento, la justicia francesa está investigando su relación con un fallecimiento, al menos ocho casos de cáncer de mama y si podría resultar peligrosa para el resto de sus portadoras. Entre estos ocho casos se declararon cinco cánceres de seno, un caso de linfoma raro de seno (de la paciente fallecida), uno de linfoma de amígdala y otro de leucemia, precisó el doctor Jean-Yves Grall, director general de Sanidad. Grall añadió que desde marzo del 2010 ya se ha procedido a 523 operaciones para retirar las prótesis. Aún así, según explicó Liberation , la petición para retirar las prótesis tendría un carácter únicamente preventivo y no de urgencia.
La marca PIP salió al mercado en 1991 y en pocos años logró consolidarse como la cuarta a nivel mundial gracias a sus productos de bajo coste. Si Francia opta finalmente por pedir a las afectadas que se extraigan las prótesis —algo que podría ocurrir antes del 24 de diciembre— se trataría de una decisión única en la historia.
En el 2010, la Fiscalía de Marsella ya abrió una primera investigación preliminar sobre la «puesta en peligro de la vida ajena» por esos implantes de Poly Implant Prothese (PIP), susceptibles de romperse con mucha más frecuencia que otros.
La marca PIP, fundada en el año 1991 en la Costa Azul francesa, cerca de Tolón, llegó a ser el cuarto fabricante mundial de implantes mamarios, pero atravesó un período de dificultades financieras y trabajaba sin la debida autorización de las autoridades francesas, según reveló el diario Le Parisien el año pasado.