POR LA VIOLENCIA DEL CHOQUE
Bélgica intenta identificar a las víctimas del accidente del autocar
Algunos medios apuntan a que el conductor, que falleció junto a otras 27 personas, pudo haber sufrido un ataque al corazón
Estado en el que ha quedado el autobús, tras el accidente en el túnel de Valais (Suiza).
Las autoridades belgas han admitido que existen problemas para completar la identificación de todas las víctimas del accidente de autobús ocurrido la noche del martes en el sur de Suiza, en el que fallecieron 22 niños y 6 adultos.
La ministra de Sanidad de Bélgica, Laurette Onkelinx, explicó que esas dificultades se deben a la violencia del impacto. Además, habrá que practicar la autopsia al conductor del autobús, sobre el que algunos medios han apuntado que podría haber sufrido un ataque al corazón mientras conducía.
El primer ministro belga, Elio Di Rupo, afirmó esta madrugada tras regresar del lugar del siniestro que la repatriación de los fallecidos no se producirá hasta que todos estén identificados y confió en tomar una decisión al respecto a partir de esta misma tarde, recoge la agencia Belga. La ministra Onkelinx precisó que de los 24 heridos, serán trasladados a Bélgica lo antes posible los que se encuentren en condiciones de viajar.
Se desconocen de momento las causas del accidente si bien ha quedado descartada la hipótesis de un exceso de velocidad o de un choque con otro vehículo. Las tres posibilidades que aún se barajan son el fallo humano o técnico y la indisposición inesperada del conductor.
El consulado español en Bruselas está tratando de confirmar la doble nacionalidad belga y española de uno de los muertos y otros dos heridos en el accidente.
El suceso tuvo lugar a las 20.15 horas del martes en el túnel de la autopista A9, a la altura de la localidad de Sierre, en el sur de Suiza, cuando el autobús regresaba de unas vacaciones de esquí en los Alpes. El autocar se empotró contra una pared del túnel y causó los 28 muertos y heridas de diversa consideración a otros 24 niños.