Los rayos UVA multiplican los casos de cáncer de piel, según los dermatólogos
Un estudio publicado ayer en la revista estadounidense Mayo Clinic Proceedings concluye que el riesgo de sufrir un melanoma se ha multiplicado por ocho entre las mujeres y por cuatro entre los hombres en los últimos 40 años. La causa de este alarmante aumento se encuentra en gran parte, según los dermatólogos, en la extensión del uso de los solárium.
La investigación se ha centrado en personas de entre 18 y 39 años residentes en el estado de Minnesota, en Estados Unidos, y abarca el periodo que va del año 1970 al 2009. Los investigadores alertan también de una tendencia: el número real de casos de melanoma es mucho mayor que el que señalan las estadísticas entre los veinteañeros y los treintañeros. «Las personas que utilizan las lámparas para ponerse morenos tienen un 74% más de posibilidades de desarrollar un melanoma. Y son las mujeres las que más las usan», recuerda el doctor Jerry Brewer, responsable del equipo que ha realizado este trabajo.
En circunstancias normales, los hombres tendrían más posibilidades de sufrir un cáncer de piel, pero el uso de los solárium ha cambiado la estadística entre los adolescentes y los jóvenes adultos, que componen aquellos grupos de población que más se broncean de un modo artificial. En este sentido, Jerry Brewer aconseja la puesta en marcha de campañas de concienciación que recuerden los peligros de los rayos uva.
La única conclusión positiva del estudio de la Mayo Clinic es que los investigadores constatan unas menores tasas de mortalidad en los casos de melanoma, que se explican por una detección más precoz en los casos de cáncer de piel y por unos cuidados médicos más tempranos en caso de sufrir la enfermedad.
Por otra parte, en lo que se refiere a innovación, investigadores del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas han creado ratones transgénicos en los que, gracias a unos genes luminiscentes, se puede ver como progresan los vasos linfáticos que acompañan a los tumores, algo esencial para observar su crecimiento y cómo generan la metástasis.