Los vecinos de Rasquera, a favor de la plantación de marihuana
El 56% de los votos no alcanza el 75% exigido por el alcalde para ser vinculante.
Además de sus quesos de cabra y sus excelentes aceites de oliva, Rasquera será conocida a partir de ahora por haber abierto el debate en torno a la legalización de la marihuana. La población de la localidad tarraconense, convertida en capital de la Cataluña tropical, dio ayer luz verde a la cesión de siete hectáreas para la instalación de dos invernaderos (de mil metros cuadrados cada uno), destinados al cultivo de cannabis.
Con un 56,3% de síes y una participación del 68%, los habitantes de la pequeña localidad de la comarca de la Ribera del Ebro decidieron en referéndum que están de acuerdo con el proyecto del ayuntamiento y por tanto están dispuestos a que el déficit municipal pueda sufragarse con una plantación de marihuana. Sin embargo, ese porcentaje no alcanza el 75% que el alcalde y el equipo de Gobierno habían fijado como resultado mínimo para que el referéndum fuera vinculante y por tanto, aunque Rasquera avaló la plantación de marihuana, no lo hizo con la mayoría exigida por el consistorio.
El alcalde la población, Bernat Pellisa, que renunció a su militancia de ERC para que la votación no se politizara, podría abrir un periodo de reflexión y dejar la decisión en el aire a la espera de un análisis más sosegado de los resultados durante los próximos días. En un primer momento, el edil se comprometió a paralizar el proyecto si no se alcanzaba ese 75% y también a dimitir, extremo este último que no se producirá, según dijo tras la votación, porque sería una «frivolidad». «Por primera vez un municipio español ha dado carácter oficial y legal a una plantación de marihuana», afirmaron desde la Asociación Barcelonesa Cannábica de Autoconsumo (ABCDA), entidad que cuenta con 5.000 socios y que se encargará, de salir adelante, de la construcción y gestión de la plantación, por la que abonará a las arcas del consistorio 1,3 millones de euros en dos años y creará 40 empleos.
Esta asociación, que trabaja por la regularización de la marihuana, entiende que con Rasquera se ha dado el primer paso hacia la legalización del cannabis en España, una droga que uno de cada tres españoles reconoce haber consumido algún vez en su vida. Si finalmente el ayuntamiento decide seguir adelante, a partir de ahora, la ABCDA podrá cultivar libremente las plantas. Las razones jurídicas que esgrimen tanto el consistorio como la asociación cannábica son que el cultivo no pasará a terceros (la finca estará vallada y vigilada) y que no habrá venta ilícita.
En cualquier caso, la decisión final sobre la plantación de Rasquera, podría no recaer ni en la ciudadanía, ni en el equipo de gobierno municipal. Y es que tanto la Generalitat, como el Gobierno central y la Justicia aún no han dicho la última palabra.