Seis de cada diez mujeres que abortan en España tienen entre 18 y 30 años
El 87% de las menores de 16 y 17 años informan a sus padres antes de la interrupción.
La asociación de clínicas acreditadas para el aborto Acai defendió ayer la actual ley de plazos para la interrupción voluntaria del embarazo ante la intención del Gobierno de reformarla y restaurar la normativa de supuestos.
«Volver a la legislación anterior, más restrictiva, no reducirá el número de abortos, solo fomentará las prácticas clandestinas», explicó el presidente de la asociación, el doctor Santiago Barambio, durante la presentación de un estudio realizado a 5.100 mujeres entre los meses de febrero y marzo de 2012.
Estas clínicas consideran que la ley actual, que contempla el aborto libre hasta las 14 semanas, ofrece más derechos y seguridad, tanto jurídica como médica, a las mujeres. La franja de edad entre 18 y 30 años es en la se produce el mayor número de interrupciones del embarazo, hasta un 60%. Una de las principales conclusiones es que las menores de 16 y 17 años solo suponen el 4% de los abortos realizados, aunque es un punto más que en el estudio realizado un año antes. Las menores de 15 representan el 1%.
Una de las mayores críticas a la normativa vigente es que establece la edad legal para interrumpir el embarazo en los 16 años. Esto supone que no necesitan el consentimiento paterno para abortar. El Gobierno del PP ya ha anunciado que será una de las cuestiones que reformará.
Según este estudio, el 87% de las menores de 16 y 17 años informan a sus progenitores de la situación y sus padres las acompañan en el momento de acudir a las clínicas. Las razones que alega el otro 13% de las menores para no avisar a sus tutores son, como recoge la ley, el riesgo de sufrir malos tratos, coacción o la voluntad expresa de los tutores de detener el aborto en caso de enterarse.
Además, desde Acai recordaron que la mayor parte de las mujeres desean abortar por la simple razón de no querer tener un hijo. El 62,35% de las mujeres que aborta no lo hace por causas económicas ni laborales. De hecho, el 48,47% asegura que interrumpiría su embarazo bajo cualquier circunstancia porque no desean tener un hijo, en muchos casos porque ya tienen. Un 8,87% aduce razones vinculadas a su edad (juventud o madurez) y el 5,08% por patologías fetales.
En cuanto al tiempo de gestación, el 97,7% de las interrupciones se realizaron antes de la semana 14, límite que marca la legislación.