LEONESES POR EL MUNDO. COLOMBIA | Domingo Álvarez López. Minero
«Sólo quiero que mi mujer conozca a mi familia»
Domingo Álvarez López. Minero. Jubilado. Un viaje a Colombia hace tres años devolvió la ilusión y el amor a este berciano. Sin embargo una decisión «equivocada» de la Embajada española en Bogotá truncó su felicidad.
Domingo Álvarez López y su esposa posan sonrientes en Alcalá Valle del Cauca.
Hace tres años, Domingo Álvarez López viajó a Colombia en compañía de unos amigos. Allí nuestro berciano encontró el amor, y sin dudarlo decidió emprender una vida junto a la que hoy es su esposa. «En mayo del 2009 comencé a enviarle dinero para comprar cosas para nuestra casa. Yo no pude volver antes a Colombia porque mi madre enfermó». Sin embargo, en enero del 2010, nuestro berciano hizo de nuevo las maletas y se afincó en Alcalá Valle del Cauca para preparar su boda, una ceremonia que se celebró un mes después.
Lo que todo parecía de color de rosas se truncó a finales del 2010. Cuando esta pareja ya tenía todos los papeles preparados para viajar a Ponferrada, recibieron un aviso de la Embajada Española en Bogotá, debían pasar una pruebas para comprobar que el matrimonio no era de conveniencia. «Nos hicieron unas preguntas que no tenían ningún sentido, —explica Álvarez—, además apenas veía la letra y el test consistía en responder sobre el color del cepillo de dientes de mi esposa». A esta incomoda situación se unió «la atención fatal que recibimos. Tuvimos que esperar dos horas, y después de salir de la primera sala, nos separaron a los hombres de las mujeres. Pero, se les hizo tarde y no nos entrevistaron, únicamente nos comunicaron que en un mes recibiríamos una respuesta». Y a las dos semanas llegó el peor presagio de este berciano, su matrimonio era de conveniencia. Una acusación que Domingo ha intentado desmentir por todos los medios, «inmediatamente mi mujer y yo viajamos a Bogotá para probar nuestro amor con fotografías, el vídeo de la boda y extractos del banco». Sin embargo, dos años más tarde, nuestro berciano sigue pidiendo justicia. «Sólo quiero que mi mujer conozca a mi familia».
«Escribí a Zapatero»
Domingo no flaquea, por eso cuando el ex presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, inauguró el puente de Hospital de Órbigo, este berciano no dudó en entregarle una carta explicando su problema, «coincidió que yo esos días estaba en Ponferrada porque ingresaron a mi padre». Sin embargo, «una vez más encontré la callada por respuesta».
Este ex minero está convencido de que «una decisión equivocada de la Embajada Española en Bogotá» le está privando de enseñar a su esposa «las maravillas de mi tierra». Por ello entre sus planes de futuro no cabe otra cosa que no sea la de disfrutar y ser feliz junto a su mujer en España. «No entiendo que en nuestro país no existan problemas para casarse, y que aquí con casa propia, pensión de minero y con una enorme estabilidad pues mi mujer también trabaja, tachen de conveniencia un matrimonio real. No entiendo las leyes españolas», critica el protagonista de esta historia, quien confiesa que esta situación le ha puesto al límite en numerosas ocasiones. «Viajé toda la noche en autobús para explicarle al cónsul lo que me está sucediendo, pero al llegar no me recibió. La única excusa que recibí fue que no estaba en la Embajada». Para más sorpresa, Domingo se enteró que el diplomático se había casado con una colombiana. «Mis sentimientos son iguales que los que él puede sentir por su esposa, también sudamericana. Yo no pido ningún favor, sólo justicia».
Así entre idas y venidas y reclamaciones en Madrid y Bogotá, nuestro berciano ha pasado casi tres años. «Ésta es la otra cara de vivir en el extranjero, cuando por serlo ni siquiera en tu Embajada te reciben. Es penoso», se lamenta el ex minero, que a pesar de todo no pierde la esperanza de que su familia conozca a su esposa y disfrutar todos juntos en su casa de Ponferrada.