LEONESES POR EL MUNDO. REPÚBLICA CHECA | Sara Fernández Morales. Administrativa

«En un mes ya encontré trabajo»

Una beca de prácticas en el extranjero le dio la oportunidad de vivir en Praga. Sus calle de cuento y las buenas condiciones laborales le han hecho quedarse, de momento, sin fecha de regreso.

Sara Fernández Morales, leonesa de 26 años, en el Puente de Carlos en Praga.

Publicado por
Sonia Vidal | león
León

Creado:

Actualizado:

La historia de Sara Fernández Morales, natural de León, es con la que muchos jóvenes sueñan hoy en día. En realidad, no es una historia asombrosa ni llena de aventuras o idas y venidas. Es, simplemente, irse a una ciudad extranjera y encontrar al poco tiempo un trabajo de lo que uno busca. Pero parece que ahora eso tan sencillo no está al alcance de cualquiera.

Sara estudió dos carreras, Turismo y Lade. Cuando terminó esta segunda realizó prácticas durante el verano y se embarcó en la aventura de vivir la experiencia de una beca Leonardo —permite hacer prácticas laborales en el extranjero— en la República Checa, más concretamente en Praga. Así, nuestra leonesa, de 26 años de edad, viajó en el 2011 a la capital checa para trabajar durante tres meses en una consultora y al término de la beca «sabía que quería quedarme a buscar un empleo en este país y en un mes ya lo había encontrado», explica.

A día de hoy trabaja en el área de gastos de una multinacional farmacéutica, Covidien, y «desde hace justo dos meses me han ascendido. Ahora soy Senior en mi departamento», comenta orgullosa, y no es para menos.

Algo diferente

Sara Fernández asegura que elegir un lugar como Praga entre otros como Italia, Portugal o Francia para realizar su beca fue cuestión de buscar el cambio. «No quería irme a alguno de los típicos destinos, quería algo diferente y por eso elegí la República Checa. Ya conocía la capital, me gustaba y tenía amigos aquí», explica la joven. Y es que, previamente, ya había vivido un Erasmus en Lituania, donde dice que conoció a un grupo de gente checa, un punto a favor que le ha ayudado a trasladarse a este país.

«La República Checa se diferencia bastante de España, especialmente en el carácter de la gente, que son bastante más cerrados, menos expresivos que los españoles y tienden a ser más pesimistas. Al principio cuesta un poco acercarse a ellos o entrar en su grupo, pero yo no he tenido ningún problema», describe Sara. Y es que ella lleva un año y medio en Praga y ha hecho «muchas amistades».

Respecto a la gastronomía, asegura que también dista mucho de la nuestra , «es una comida mucho más pesada, aunque —reconoce— está muy rica». Del clima tiene también alguna pequeña queja: «Cuesta un poco acostumbrarse, pues los inviernos son bastante fríos y el verano suele durar como máximo un mes ya que la lluvia comienza pronto a frecuentar los días y éstos refrescan mucho. De todos modos no es algo extremo y se aguanta perfectamente», cuenta Fernández Morales, que, como buena leonesa, ya estará acostumbrada a no despegarse de la chaquetina durante todo el año.

Cargando contenidos...

¿Y qué hay de las condiciones laborales? Sara no tuvo problema en encontrar trabajo, sólo tardó un mes, pero asegura que depende mucho del campo de estudio, «con Lade es mucho más fácil que teniendo Periodismo o Arquitectura», opina. «Tengo muy buenas condiciones: 25 días de vacaciones + 5 días personales, ayudas al transporte público, vales de comida, vales mensuales para ir al gimnasio, al cine... Todo esto es una de las razones por las que he decidido quedarme en Praga», asegura.