CORNADA DE LOBO
Arde la cigua
Tenían los leoneses antiguos un dicho resabiado: « por san Lorenzo ha de haber siempre algún fuego, aunque sea sobre las peñas ». Y aquí el día 10 ardió el aire... y la noche no lloró ni lágrimas lorenzas ni perseidas.
La maldición del santo charruscado paseó en su fiesta por Ordoño, se coló en el ayuntamiento, esperó a que acabara la jornada laboral, se inflamó de ardor y comenzó a celebrar el campo libre corriendo las llamas en liso (esto es, olímpicamente) hasta convertir en antorcha toda una planta y después otra... y tira palante y parriba...
Al sonar la alarma pensaron que era falsa (solía ser). No fueron prontas ni expeditivas las primeras actuaciones. Se les fue. Empezó a las tres y media, hora mala, almuerzos, siestas... y qué calor, ardía la tarde a 37 grados y la calle se cegó de humarro gordo, negro y envenenado... llegaron los de la Bonifacia y no debieron hallar modo de entender o atajar aquel pavor, porque la cosa crecía y anunciaba merendarse el edificio entero como si se tratara de un verdadero colosito en llamas (o en Santas Llamas, dijo un mordaz, si hubiera seguido siendo esto la sede de CajaEspaña , que es para lo que nació ese macizo mazacote sin patio ni modo de atacarle un fuego... y después se lo encalomaron al municipio en una componenda jugosa, supongo).
Total, la avería fue guapa.
San Lorenzo es además Tornacarros y aquí sucedió como cuando le volcaron el tractor a Tolín Reliegos por seguir la tradición y acabó ardiendo la broma.
Arde el ayuntamiento... pie de foto: A perro quemado todo se le vuelven fuegos .
¿Alguien echó la cigua?... ¿y ardió lo concejil?... ¿y sus cuentas?...
La impotencia bombera la celebró un listo de acera creyendo que allí ardían sus multas y contribuciones, pero le dije que rezara para que no le vuelvan a cobrar lo que ahora no conste en abonados; creo que intuyó quién pagará al final la quema... ¿y estaría bien asegurado?, ¿se sabrá un día la causa real del siniestro, negligencias, autoría?... la malicia popular es galga y a toda mecha circuló que hubo de haber mano o cerilla en este caso y no maldición de san Lorenzo (la gente lleva años escocida y con razón sobrada para imaginar lo peor; y siempre se queda corta).