Diario de León
Publicado por
PEDRO TRAPIELLO
León

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Tendrías que ponerte en la piel de esa joven, ¿tú qué harías?: Recoges en la comisaría tu nuevo carnet de identidad, pones esa cara lila y espumosa con la que estrenas cosas, sales de allí como unas pascuas, ¡carnet nuevo!… y ya en la calle, no puedes reprimir el echarle un vistazo, la foto lo primero (todos acabamos odiando nuestras fotos de carnet, qué gesto, qué cara pazguata), después lees el reverso, pero vuelves a la foto y, entonces, ves algo terrible que no junaste en el primer ojeo, no puede ser, qué asco, ¡un pelo humano!, está bajo el plastificado del carnet, un pelo que cayó allí seguramente cuando pasaba el documento por su máquina, un pelo operario, vale, pero pelo ajeno (los pelos tienen el mismo inconveniente que los pedos y el coche twingo: sólo les gustan a sus dueños)… el pelo, además, es algo rizoso para alentar otras sospechas más repugnantes… y lo peor: ese pelo no puede sacarse de ahí, a no ser destrozando el carnet, está blindado, acristalado, encriptado… y tampoco es caso de condenarte a llevarlo veinte años hasta la próxima renovación, ah, no, yo no llevo ese pelo asqueroso tanto tiempo en mi cartera, nohijonó… así que, como consideras que un pelo en un carnet es aún mucho más repelente y deshonroso que un pelo en la comida, te encaminas a la comisaría a presentar tu reclamación y tu derecho a que se repare la guarrería… los funcionarios se admiran y se ríen, no es para menos, pero finalmente, al ver tu airada alegación y cómo les miras, creen que podrías estar sospechando de alguno de ellos, así que se sacuden la sospecha y tras racanear lo que les exige el guión, se aprestan a informarte que se depilará el problema, nada, tranquilo, tu nuevo carnet no tendrá pelos en la lengua… ni en el culo. Vaya. Vale.

También a España le hicieron nuevo carnet. Al recogerlo en la comisaría de Bruselas, se comprobó que había allí pelo plastificado, pero no uno, muchos. Se reclamó. No debimos. Nos demostraron que esos pelos son nuestros, que ya venían con nuestra foto… es nuestro pelo de la dehesa y el pelo de bandolero y el pelo dejado en la gatera de la trampa y la corrupción… y lo fatídico: ese será nuestro único carnet durante décadas, han decretado.

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