La reforma educativa deja asignaturas tradicionales en peligro de extinción
Los griegos consideraban la aritmética, la geometría, la retórica, la filosofía o la música materias fundamentales de la educación de un ciudadano. Más de dos milenios después, esas ciencias que la Grecia Clásica fomentó y desarrolló siguen vigentes en cualquier programa académico actual. Sin embargo, la lengua de los genios que lo hicieron posible como Platón, Aristóteles, Arquímedes, Tales de Mileto o Eratóstenes está a un paso de desaparecer de las aulas españolas. Y es que el griego es una de las asignaturas que el Anteproyecto de Ley de Mejora de la Calidad de la Educación (Lomce) presentado por el Gobierno pone en jaque. La nueva legislación supone un varapalo para asignaturas tradicionales del mundo académico. La música, las artes escénicas, el latín o la geología son algunas de las materias en peligro de extinción en el momento que se apruebe la reforma.
Cuando el PP ganó las pasadas elecciones, la Ley Orgánica de Educación (LOE) del Gobierno de Zapatero tenía sus días contados. Cuando la normativa entre en vigor –el texto volverá a ser discutido por el Ejecutivo y las comunidades autónomas durante un mes– una de las principales damnificadas de la reforma será la música. Actualmente esta asignatura es obligatoria en los tres primeros cursos de la ESO y optativa en el último de la secundaria obligatoria. Sin embargo, la nueva ley solo la incluye en 2º y 3º de la ESO y no aparece en ninguno de los nuevos itinerarios de 4º de ESO.
Otro cambio fundamental se produce en el Bachillerato. En la nueva ley desaparece el dedicado a las Artes escénicas, música y danza. Los estudiantes interesados en dedicarse a una de esas artes deberán realizar una FP de Grado Superior.
El latín y el griego son lenguas muertas en la calle pero vivas en las escuelas que también ahora ven amenazada su existencia. No menos enfadado está el mundo de la geología, que reprocha al Ejecutivo olvidarse de las asignaturas científicas en la secundaria no obligatoria.
La reforma educativa también pondrá fin a la polémica asignatura de Educación para la Ciudadanía. Se sustituirá por Educación Cívica y Constitucional, que se impartirá en 2º de ESO.