LEONESES POR EL MUNDO. SUIZA | Nuria Fernández . tRABAJADORA DE UNA EMPRESA TEXTIL.
«Espero disfrutar de la jubilación en el pueblín»
Siguiendo la estela de sus padres, Nuria hizo una maleta cargada de esperanzas y, desde hace 24 años vive en el cantón suizo de Glarus donde ha encontrado las oportunidades que buscaba
Nuria Fernández García, de Villar de Mazarife, junto a su marido Gabi.
Aunque vive en Suiza desde hace casi un cuarto de siglo, Nuria Fernández García sigue con un pie anclado en su tierra. Asegura que adora la vida que tiene en este país, pero no dudaría en hacer las maletas y volverse a España si le aseguraran una estabilidad similar a la que tiene en Ziegelbrücke, su residencia actual. «Si alguien me lo prometiera no recogía ni los ‘telares’». De hecho, nuestra leonesa aunque bromea, confiesa convencida que le encantaría disfrutar de la jubilación en el ‘pueblín’. «Yo la pensión a vivirla a León».
Este viaje comenzó cuando Nuria apenas tenía 17 años y siguiendo la huella de sus padres decidió emigrar a Suiza en busca de oportunidades. «Dejé de estudiar y sabía que allí podría tenerlo más fácil». Y efectivamente, Nuria comenzó a trabajar en una empresa textil como productora de tela, el mismo oficio que ha conservado durante todo este tiempo. Una rutina que mantiene. «Mi día comienza a las 5.15 horas si tengo turno de mañana, cojo la bicicleta, mi medio de transporte aquí y pedaleo hasta el trabajo. Si me toca de tardes, hago lo mismo pero mi jornada empieza a las dos». Sin embargo, y a pesar de madrugar lo que nuestra leonesa, natural de Villar de Mazarife, más agradece es la estabilidad laborar y económica que ofrece este país.
En Ziegelbrücke, en el cantón Glarus, Nuria comparte su vida con su marido, Gabriel Fierro García, también de Villar de Mazarife. En su caso, emigró después de casarse. «Dejé el trabajo que tenía en mi pueblo y me fui a Suiza con Nuria», y tras 22 años, tampoco piensa en regresar en un futuro próximo.
Nuria y Gabi, como le llaman los que le conocen, destacan la puntualidad y el orden suizo, «si el médico te cita a las 4, no te recibe ni antes, ni después» aunque también extrañan el ambiente de España. «Aquí no se va a los bares, existen otras alternativas. Es muy diferente, todo es mucho más tranquilo, más ordenado».
A pesar de llevar más de media vida en otro país, este matrimonio aún no domina el alemán. «Es muy complicado, lo entendemos pero no lo manejamos a la perfección». Sin embargo, esto no es problema para defenderse en el día a día, ni tampoco con los amigos, «así que si tenemos problemas con el idioma, improvisamos para entendernos». Precisamente ésta fue una de las principales dificultades que encontraron al llegar. «Yo también tuve que aprender a nivelar el tono de voz, los suizos hablan mucho más bajito», bromea Nuria.
Entre las virtudes que tiene Suiza, nuestra leonesa destaca su posición geográfica, «desde aquí te puedes mover en cualquier medio de transporte por toda Europa. Una ventaja enorme, teniendo en cuenta que nos encanta viajar». Por eso, aunque dos veces al año vuelven a Villar, tienen una cartera de destinos más que envidiable.
Nuria y Gabi están muy integrados en Suiza, quizá por eso no piensan en cambiar de residencia europea. «Tenemos amigos turcos e italianos, fundamentalmente, y siempre vamos a las fiestas que organizan lo que nos permite conocer otras culturas, por ejemplo gracias a nuestros compañeros de Turquía hemos conocido Estambul». Además, para este matrimonio, Ziegelbrücke les ofrece completar su tiempo libre con actividades que ambos comparten y disfrutan, «podemos salir a andar, en bicicleta, ir a la montaña...».
Estos leoneses han encontrado en Suiza la fórmula de la felicidad. «Nosotros no vinimos con la idea de nuestros padres trabajar para ganar y ahorrar dinero, ahora, llevamos una vida más cómoda, salimos a cenar o a conciertos. En definitiva hemos aprendido a compaginar la obligación con la diversión».