Los abogados califican la enfermería del Madrid Arena como un «cuchitril»
Denuncian que . la única cámara que no funcionaba ese día fue la del vomitorio principal.

El fiscal del caso y los letrados de las familias de las víctimas, en otra inspección ocular.
La única cámara que no funcionaba la noche de la tragedia del Madrid Arena era justo la que enfocaba al vomitorio donde se produjo la avalancha en la que fallecieron las cinco jóvenes. Así lo confirmaron los abogados de las víctimas ayer tras la segunda visita que realizan al recinto municipal. En esta ocasión inspeccionaron el edificio en compañía del juez que instruye el caso, Eduardo Sánchez Palop, y el fiscal superior de Madrid, Manuel Moix.
Felipe Moreno, letrado de la familia de Rocío Oña, valoró como «sospechoso» que la única cámara fuera de servicio esa noche fuera la que podría arrojar luz sobre la tragedia. Aún así avanzó que las más de mil horas que sí quedaron registradas servirán para calcular hasta qué punto se sobrepasó el aforo. De hecho las imágenes ya han demostrado que al inicio del concierto del Dj Steve Aoki entre 2.000 y 3.000 personas que se encontraban de botellón en las proximidades del Madrid Arena entraron a la pista central.
El abogado de la familia de Belén Langdon, Abdon Núñez, criticó a su vez el «cuchitril» que se eligió como enfermería, «en un sotano y sin ventilación alguna». Los abogados remarcaron como las tres jóvenes a las que se intentó reanimar allí, Katia Esteban, Rocío Oña y Cristina Arce, tuvieron que ser trasladadas al lugar, aproximadamente a 150 metros del vomitorio, de unos brazos a otros debido a la masificación del recinto. Virginia López Negrete, abogada de Manos Limpias, que se ha personado en la causa como acusación popular, señaló que «de haberse dispuesto una enfermería en condiciones tal vez el resultado de la tragedia hubiera sido diferente».
Sólo una salida
Como ya hicieran tras la primera inspección los letrados denunciaron que solo se había dispuesto una salida de emergencia, que sirvió además para que entrara más gente al interior del edificio en lugar de como vía de escape. «Es tremendo y caótico. No tiene nombre», afirmó Moreno acerca de la organización del evento. Según añadió Núñez, solo había tres salidas habilitadas además de la de emergencia ya que el resto quedaron inutilizadas por el escenario.
Según los letrados, el juez dictará en los próximos días una diligencia para señalar qué personas van a declarar los días 15, 16, 21, 22 y 23 de enero, en calidad de imputados, como propuso el Ministerio Fiscal.
López Negrete dijo que espera que se impute al doctor Simón Viñals por su responsabilidad en este caso, al considerar que «no es normal que un médico que no puede ejercer se haga cargo de las 20.000 personas que había en el Madrid Arena, en un cuarto completamente alejado de la realidad de una enfermería».