CORNADA DE LOBO
Alegría
Tumbaron su sede en el paseo de la Facultad, la demolieron, porque hasta anteayer la pólvora del rey se gastaba en sacos y en triunfales salvas de cañón para saludar la prosperidad virtual que nos parió.
Era el edificio de la inseguridad social que debieron considerar INSS (ano) y falleció bien joven, en la cincuentena, muerte muy temprana para un sólido casoplón que se proyectó para durar no menos de dos siglos.
Visto así el plan, se invita a pensar que detrás de este polvorero proyecto ha de haber necesariamente un necio de buen tamaño o una sospecha piramidal... ¿realmente hubo necesidad de abatir ese sólido edificio gastándose tan sólo en las obras de derribo ¡quinientos! millones de las futuras pesetas y apartando otros ¡ocho mil! millones para edificar el nuevo (casi como el Palacio de Regresos azucareros)?, ¿de verdad no tenía algún aprovechamiento ese edificio, no cabía reconversión?, ¿quién se lo cree?, ¿se dió por bueno el plan simplemente por creerlo un chorrón de inversión para este anémico León?, porrompompón, saca pan y vino, chorizo y jamón... y el copón.
Al pasar frente a su hoy mudo solar, pintado aquel vacío con esas espumas aislantes que quedan como un costrón de merengue chillón sobre las paredes medianeras, cualquiera adivina que allí está domiciliado un verdadero parón, un colapso de quietos hasta ver... o un coitus interruptus, lo probable... nuestra ruina nacional de cañones recortados aplazará esa inversión, sin duda... pero sólo la aplaza, está comprometido el gasto, consumatum est.
Me dicen que el nuevo edificio-sede quedará rebajado de su anterior altura, pero se meterá en bajuras al estar proyectados cuatro sótanos (para parking) que se colarán de culo en la capa freática del río contiguo, o sea, filtraciones seguras o gastar diez veces más en sellar la obra. ¿Necesita tanto aparcadero la cosa? ¿Por qué no también un spa?... total, ya puestos en freático...
Sócrates, filósofo algo chusco a partir de caña y media, había puesto oreja a la conversación y resumió el negocio con una de sus coplas preferidas: « Nada hay mejor que el culo... para plantar una berza... el abono está seguro... y el agua está siempre cerca ».