Tener un arma en casa se convierte en obligatorio en un pueblo de EE.UU.
Tener un arma de fuego en casa es obligatorio para los vecinos de la población de Nelson (EE.UU.), mientras en otros lugares del país defienden ese derecho con rebajas en la compra de pizzas o helados para quienes vayan con pistola o rifle.
La semana pasada los cinco miembros del concejo de Nelson, una localidad de poco más de 1.000 habitantes al norte de Atlanta (Georgia), votaron por unanimidad una ordenanza muy clara: cada «cabeza de familia» está «obligado a tener un arma de fuego, junto con la munición correspondiente».
El objetivo es «prever la gestión de emergencias» y, sobre todo, «proteger la seguridad y el bienestar general de la localidad y de sus habitantes», según la ordenanza. «Queremos mostrar que nuestros vecinos quieren tener armas», dijo uno de los miembros del concejo de Nelson, Jackie Jarrett. Se trata, según Jarrett, de demostrar «el apoyo» de los vecinos de Nelson a la Segunda Enmienda de la Constitución estadounidense, que protege el derecho a tener y portar armas.