El Papa crea un grupo de ocho cardenales para renovar la Curia
La iniciativa surgió como idea tras las congregaciones anteriores al cónclave.

Francisco recibió al presidente del Ecosoc, Néstor Osorio.
El Papa Francisco sabe para lo que le han elegido y no ha querido perder tiempo ni andarse por las ramas. Ayer, justo al cumplirse un mes de su elección y tras dos semanas de tranquilidad para pensarlo un poco anunció el inicio de la gran revolución que todos estaban esperando, la reforma en la Curia y el gobierno de la Iglesia con una especie de ‘consejo de ministros’ que le ayudará en ambas tareas. Fue a través de un comunicado lacónico: «El Santo Padre Francisco, retomando una sugerencia emergida en las congregaciones generales precedentes al cónclave, ha constituido un grupo de cardenales para aconsejarle en el gobierno de la Iglesia universal y para estudiar un proyecto de revisión de la constitución apostólica ‘Pastor Bonus’ sobre la Curia romana». La ‘Pastor Bonus’, de 1988, es el ordenamiento actual de la Curia, retocada por última vez por Juan Pablo II.
Este nuevo organismo tendrá su primera reunión del 1 al 3 de octubre, pero el Vaticano subrayó que Francisco «está desde ahora en contacto» con estos cardenales. El grupo elegido tiene la huella de Bergoglio, ajenos a la Curia y aunque representa a los cinco continentes es evidente el predominio americano, con tres cardenales: uno latinoamericano, el chileno Errázuriz, otro estadounidense, el ‘papable’ O’Malley, y además el hondureño Rodríguez Maradiaga en funciones de coordinador. También, a fin de cuentas, hay tres europeos, pues al alemán Marx se suman los italianos Bertello, presidente del Governatorato vaticano, que representa la autoridad del pequeño estado, y el obispo de Albano que actúa de secretario, un viejo conocido del Papa. Aún no se ha aclarado la periodicidad de sus reuniones. Si el Papa ya está «en contacto» con este directorio quiere decir que, en la práctica, ya ha empezado a consultarles. Toda la estructura de gobierno romana queda prácticamente en suspenso. No obstante, el próximo paso de Francisco deberá ser sustituir a Tarcisio Bertone
El portavoz vaticano, Federico Lombardi, se apresuró ayer a matizar el papel del nuevo organismo: «Se trata de un grupo, no de un consejo o una comisión, y es consultivo, no de decisión». Aseguró que solo «aconsejará» al Papa y no restará poderes a la secretaria de Estado ni «reducirá las responsabilidades de la Curia».