La escuela concertada también irá a la huelga el día 24 contra la Lomce
Considera que la nueva ley de Educación ha sido tramitada a sus espaldas.
La Federación de Sindicatos Independientes de Enseñanza (Fsie), mayoritaria en la educación privada concertada, ha convocado una huelga para el 24 de octubre, en coincidencia con la anunciada por las principales organizaciones laborales de la enseñanza pública, contra la reforma educativa y los «recortes».
Además de Fsie, que se atribuye el 40 % de representación en la concertada, la Unión Sindical Obrera (USO), con cerca del 30%, ya anunció una jornada de paro para esa misma fecha con el lema «Por una escuela de calidad, plural, libre y gratuita».
La primera en convocar fue la Plataforma Estatal por la Escuela Pública, en septiembre, que forman los sindicatos CC OO, STES, UGT y CGT, los padres de Ceapa, el Sindicato de Estudiantes (SE), la Federación de Asociaciones de Estudiantes Progresistas (Faest) y los Movimientos de Renovación Pedagógica (MRPs).
Posteriormente, los sindicatos Anpe, para el que se trata de una reforma «sin consenso que no soluciona los problemas educativos», y Csif, que opina que se trata de una ley que «toma partido por el sector privado y aboca al profesorado a la huelga».
Razones
Sin embargo, Fsie niega que favorezca a la enseñanza concertada, sino que «empeora» cuestiones importantes para la actividad de sus docentes y resto de trabajadores, aparte de la congelación salarial de 2014 y la consolidación de los «duros recortes» que padece el sector.
La Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa (Lomce), aprobada el jueves por el Congreso, tiene un futuro «incierto» y ha sido tramitada y elaborada «de espaldas a la educación concertada», asegura el secretario general de Fsie, Jesús Pueyo, en un comunicado. «La negociación con el Ministerio hay sido inexistente —asegura—, y sin la implicación del profesorado es difícil que una reforma salga adelante».
Sin consenso, su aplicación y duración estará condicionada a la permanencia en el gobierno del partido que la promueve (PP), argumenta, y nuevamente alumnos, profesionales y centros serán los «grandes perjudicados».
Este sindicato de la concertada sólo reconoce un «tímido» avance en favor de la libertad de elección de centro, pero consolida una «clara subsidiaridad discriminatoria» de la enseñanza concertada frente a la pública.