Wert reconoce las «inquietudes» de las comunidades ante la Lomce
El ministro de Educación, José Ignacio Wert, reconoció ayer que el nuevo calendario de implantación de la Lomce, que retrasa la aplicación de medidas importantes como las evaluaciones de ESO y Bachillerato hasta 2017, fue motivado por la «inquietud» de la las comunidades autónomas por la dificultad para desarrollar la ley en los dos años previstos. Para tranquilizarlas, el PP presentó en el Senado una enmienda que ralentiza la introducción de la reforma en el sistema y otorga un año más de plazo.
«Nos parece que era posible permitir que las administraciones educativas, las comunidades autónomas, pudieran llevar a cabo la reforma con un ritmo más sosegado sin perjudicar los objetivos de la reforma», confesó el ministro desde Pekín, donde se celebra la Feria de Educación. Un argumento similar al recogido en la enmienda, donde también se reconocía que las dudas de las comunidades tenían que ver con su «situación presupuestaria». Y es que los gobiernos regionales no temen que el Ministerio haya minusvalorado el coste real de la implantación de la ley, cuya memoria económica fija en 400 millones. Una financiación que Wert espera sea sufragada en parte mediante el Fondo Social Europeo.
Sin embargo, Wert destacó la importancia de haber mantenido que la normativa entre en vigor el próximo curso, eso sí, solo en Primaria y la Formación Profesional Básica. De hecho, el ministro resaltó la importancia de que los cambios introducidos en la FP no se hayan aplazado.
El ministro también lanzó un mensaje a comunidades como Cataluña que se han planteado la insumisión ante la Lomce. «En el Estado de Derecho las leyes, las que gustan más y las que gustan menos, se aplican. Ese concepto de insumisión referido a una ley en el Estado de Derecho es un concepto retórico», explicó. Además, recordó que si existe un conflicto sobre su aplicación de carácter constitucional debe ser el Tribunal Constitucional quien los dirima.