Diario de León

Francisco bautiza a 32 niños y recuerda que «la fe es la herencia más bella»

En un gesto de gran simbolismo acristiana a la hija de una pareja casada por lo civil .

El papa Francisco se dirige a los fieles durante la celebración del Ángelus.

El papa Francisco se dirige a los fieles durante la celebración del Ángelus.

Publicado por
efe | ciudad del vaticano

Creado:

Actualizado:

El papa Francisco continuó con la tradición iniciada por Juan Pablo II y ayer bautizó en la Capilla Sixtina a 32 niños a cuyos padres recordó que la herencia más bella que pueden dejar a sus hijos es la de la fe.

En 1989, en el día en el que la Iglesia católica recuerda el bautismo de Jesús, Juan Pablo II comenzó a bautizar a algunos niños y la tradición continuó después celebrándose en la Capilla Sixtina.

Ayer fue el primer bautizo de Jorge Bergoglio como pontífice, quien en una breve e improvisada homilía recordó a los padres católicos que son ellos los encargados de transmitir la fe. «Sois vosotros los que tenéis el deber de transmitir la fe a estos niños. Es la herencia más bella que les podéis dejar», dijo el pontífice argentino.

En su homilía, el papa explicó que Jesús no tenía la necesidad de ser bautizado, «pero que los primeros teólogos explicaron que este bautismo fue para que todas las aguas tuvieran el poder de bautizar» y agregó que «el Señor antes de salir a los cielos nos invitó a marchar por todo el mundo y bautizar». Por ello, agregó que desde el día de su bautismo comenzó «una cadena que nunca se ha roto» y que los niños bautizados son «anillos de esta cadena».

En una Capilla Sixtina en la que resonaron continuamente los llantos de los niños, el papa aseguró que estos eran «el coro más bonito» de la celebración. «Algunos llorarán porque están incómodos o tienen hambre», dijo Bergoglio, que invitó a las madres a dar de comer a los pequeños si estos tenían hambre. «¡Tranquilas! Dadles de comer, que hoy ellos son los protagonistas», exclamó.

Entre los niños bautizados ayer había dos pequeñas llamadas «Francesca» y otras dos que lo llevaban como segundo nombre, pero ningún «Francesco» entre los varones.

Como se lleva haciendo desde hace algunos años, el rito se celebró en una de las paredes laterales de la capilla Sixtina y no en el altar central, para «no alterar» y poder disfrutar mejor de los frescos que representan el Juicio Final que pintó el polifacético artista del Renacimiento Miguel Angel Buonarotti. Mientras que en el momento de la eucaristía, el papa se dirigió al altar central y ofició este paso de la misa de espaldas a los fieles.

Entre los 32 niños bautizados ayer en la imponente capilla Sixtina estaba Giulia, una niña de siete meses, hija de una pareja italiana casada por lo civil.

Que los padres no estén casados por la Iglesia no ha sido un problema para el papa argentino que accedió a bautizar a la pequeña el pasado 25 de septiembre, cuando ellos mismos se lo pidieron durante la audiencia general de los miércoles.

El padre, Ivan Scardia, y la madre, Nicoletta Franco, son ambos militares en la localidad toscana de Grosseto (centro) y tienen otra hija, Giorgia, de cinco años. Scardia explicó a los medios italianos que hubo «un pequeño problema» al inicio cuando se enviaron los documentos al Vaticano y se supo que no estaban casados por la Iglesia, pero «que se resolvió» rápidamente.

tracking