Gente de aquí | El ‘nomenclator’ de la Aemet
Pon una borrasca en tu vida
Bautizar los fenómenos meteorológicos tiene precio. Aemet sacará a la venta el apadrinamiento de borrascas, a 199 euros, y anticiclones, a 300.

Vista de una casa de Valdoviño, en la costa de Meirás en el noroeste de Galicia, el pasado 28 de enero.
La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) se sumará a la iniciativa del Instituto de Meteorología de la Universidad Libre de Berlín (ULB) para que cualquier persona o entidad pueda nombrar a las borrascas y anticiclones del Atlántico Norte previo pago, según anunció ayer su portavoz Ana Casals. Este proyecto permitirá «conocer y contabilizar la cantidad» de los frentes que llegan a la península y las islas, igual que se hace en otros países europeos.
La ULB comenzó a nombrarlos en 1954 y «gracias a ello sabemos cuántas borrascas exactamente han pasado por España, así como sus nombres», ha explicado Casals. A partir de 2002, la institución germana comenzó a apadrinar estos fenómenos meteorológicos previo pago, proyecto que se ha convertido en un regalo muy popular y bastante singular para celebraciones y ocasiones especiales o como oportunidad para publicitarse. El dinero recaudado se destina al pago de becas en la misma Universidad Libre de Berlín y el apadrinamiento se hace desde su página web.
En España, un total de 29 borrascas han castigado el territorio desde el 1 de enero al 28 de febrero de 2014, con nombres como los de Christina, Elfriede o Gudrun.
Este año las borrascas reciben nombres femeninos y, los anticiclones, masculinos pero este criterio se invierte cada año. Los bautizos pueden ser patrocinados por «cualquier persona», desde empresas a particulares, aunque los nombres deben estar aceptados por el registro y emplear sólo las 26 letras del alfabeto alemán; no se admite denominaciones de empresas. Apadrinar uno de estos fenómenos a través de la Universidad Libre de Berlín cuesta 199 euros por borrasca y 299 euros por anticiclón, mientras que el precio de las altas presiones es más elevado dado a que «su duración es mayor», detalló Casals, que señaló que cuando se ponga en marcha en España, los precios serán similares.