INFORME DEL COMITÉ CONTRA LA TORTURA
La ONU ve al Vaticano responsable de los casos de pederastia fuera de sus fronteras
La Santa Sede afirmaba hasta ahora que a cada sacerdote atañía la ley de su país .

Una pancarta con la fotografía del papa decora una calle en Jerusalén.
La ONU volvió a dar ayer un varapalo a la Santa Sede por la oleada de casos de pederastia en el clero, tras el duro informe del Comité de la Infancia que ya censuró su actuación. Esta vez ha sido otro de sus organismos en Ginebra, el Comité contra la Tortura, donde el Vaticano compareció a principios de mes para someterse a una valoración de sus políticas y que acabó enfocada nuevamente en el escándalo.
La clave del debate se centró en la responsabilidad de la Santa Sede, que sólo admitía tenerla legalmente en los límites del Estado vaticano, y no sobre cada uno de sus sacerdotes repartidos por el mundo, a quienes, según su análisis, atañe la ley de cada país. Sin embargo el comité, en su informe final, rebatió ayer esta tesis: «Negamos rotundamente que la Santa Sede sólo es responsable de lo que pase en las cuatro esquinas de Ciudad del Vaticano.
En los casos donde hay control efectivo de sus funcionarios sí que son responsables, suceda donde haya sucedido la acción», acusó Felice Gaer, relatora del organismo.
Supone un duro golpe para el Vaticano, aunque procesos basados en esta idea han fracasado en Estados Unidos. Gaer explicó que no considera al Vaticano «responsable de todas y cada una de las violaciones de cualquier cura». «Pero ha violado la Convención contra la Tortura en los casos en que fue informada de abusos e ignoró las acusaciones, y eso, que nosotros sepamos, ha pasado al menos unas cincuenta veces», concluyó. El informe alude a los casos en que sacerdotes acusados de agresiones fueron simplemente trasladados o no se les denunció.