Diario de León

MODA

Y en esto llegó Dior

La firma francesa camina por la historia de la moda con una colección de vestidos años veinte de la mano del modisto belga Raf Simons

Algunos de los modelos de la colección otoño-invierno de Dior, presentados en la semana de la moda de París

Algunos de los modelos de la colección otoño-invierno de Dior, presentados en la semana de la moda de París

Publicado por
MERCEDES ÁLVAREZ | PARÍS
León

Creado:

Actualizado:

Christian Dior caminó ayer por la historia de la moda con una colección de otoño-invierno de alta costura que actualizó el traje a la francesa, los vestidos de los años veinte y la chaqueta ‘Bar’ de la mano del modisto belga Raf Simons en la Semana de la Moda de París.

Las orquídeas blancas recubrieron las paredes de espejo de la sala completamente circular, instalada en los jardines del Museo Rodin, en la que tuvo lugar un desfile estructurado en ocho fases, dedicados a periodos concretos o prendas especiales. Simons soñó con un invierno blanco con minuciosos sobresaltos de color que compartieron protagonismo con los cortes, volúmenes y texturas de lujosos materiales.

El recital abrió con vestidos de líneas curvas que se ensancharon en las caderas, rescatando el volumen del traje a la francesa del siglo XVIII. El tontillo con el que se ahuecaba la falda en aquella época dejó paso en la pasarela parisina a estructuras de tul, y los corpiños, a sencillas partes de arriba sin mangas. Los refinados bordados de geometrías florales y esquemáticas compartieron escenario con el jacquard de seda de filamentos plateados y dorados. La primera ruptura de esta idílica sinfonía llegó con los monos de aviador y sus diferentes derivaciones, todas ellas vinculadas entre sí por vistosos cinturones que trasladaron al público al universo funcional.

Irrumpieron así colores que quebraron esta límpida paleta, primero los tonos pastel, en azul, verde o rosa, y después los rigurosos gris oscuro y caqui. El cambio de tercio se apreció también en las formas de líneas duras y en la incursión de las cremalleras. Simons no quiso caer en la severidad y por eso mantuvo despierta la imaginación con un juego cromático que recordó que la firma es especialista en combinar elegancia con diversión. Los abrigos, serios y largos hasta los pies en honor al periodo eduardiano de principios del siglo XX, mostraron a cada paso el alegre color de los pantalones: rosa, azul tinta, burdeos o rojo anaranjado.

tracking