Un nuevo medicamento contra la hepatitis C asegura una eficacia del 92%
La farmacéutica acuerda pagar el ‘simeprevir’ si el presupuesto público se termina.

Ramón Planas, del Hospital Germans Trias i Pujol y Antonio Bernal, presidente de la FNETH.
La hepatitis C causa 350.000 muertes al año en el mundo, de las cuales 86.000 se producen en Europa. El virus, que se transmite por la sangre, provoca graves complicaciones hepáticas, siendo la principal causa de cáncer y transplante de hígado y cirrosis en Occidente. Pero es que además es una enfermedad asintomática «el hígado es muy traidor, no duele, no da síntomas», declara Ramón Planas, jefe del Servicio de Digestivo del Hospital Germans Trias i Pujol, de Barcelona. Ahora, un medicamento de última generación, ‘Olysio’ (simeprevir), ha revolucionado el sector por dos motivos: por primera vez trata a los enfermos infectados por el genotipo 4 y su financiación por parte del Sistema Nacional de Salud (SNS). Un acuerdo entre las autoridades sanitarias y la farmacéutica permite que, si las comunidades se quedan sin dinero, lo abonará la empresa para que se prosiga el tratamiento. Comenzará a comercializarse en agosto y tiene una tasa de eficacia de hasta el 92%.
El simperevir, ya comercializado en Japón, Estados Unidos, Canadá o Rusia, innova respecto a los anteriores que se ofrecían a pacientes del virus en varios aspectos. Uno de ellos es el estadio de los enfermos al que se dirige, mucho más prematuro, mientras que antes el tratamiento se limitaba a los casos más graves. Así, se evita una lesión hepática irreversible y se reducen «de manera muy significativa» los casos de cáncer y transplante de hígado y cirrosis. Otra novedad es que reduce la duración y frecuencia del tratamiento, pasando a una sola cápsula al día durante doce semanas. Además, este fármaco amplía el espectro de pacientes que pueden usarlo. Está destinado a los enfermos por el genotipo 1 -que aglutina a siete de cada diez casos totales de hepatitis C- y, por primera, los del grupo de genotipos 4, pacientes con difícil tratamiento. Estos últimos constituyen entre el 5% y el 10% de los casos.
Plana afirma que el medicamento es «la mejor noticia a los pacientes de hepatitis C en los últimos 25 años». El tratamiento de la enfermedad infecciosa se inició en 1990, con unas tasas de éxito del 5 al 10%. Se siguió trabajando hasta que 22 años después, en 2012, se utilizaron por primera vez inhibidores de la proteasa -una enzima que permite la replicación del virus- y se pasó a unas tasas de éxito del 73%, porque «si se cura la replicación, se cura al paciente». Se comercializarán unos inhibidores de segunda generación que han recogido unos resultados positivos en el 90% de los casos. «Siempre hemos estado en la sombra», declaró Antonio Bernal, presidente de la Federación Nacional de Enfermos y Transplantados Hepáticos (FNETH), que han luchado contra las autoridades por la financiación de los tratamientos.
Ahora, esta «coletilla» no va a ser excusa. El Ministerio de Sanidad ha declarado su compromiso con este tratamiento para el que ha calculado una inversión de 25.000 euros por paciente como presupuesto ‘techo’.