Sanidad
Dimite el jefe de la Policía de Madrid por su impicación en el Madrid Arena
El juez del caso le imputa por negligencia grave al no haber reforzado la seguridad.
Monteagudo.
El jefe de la Policía Municipal de Madrid, Emilio Monteagudo, renunció ayer a su puesto después de que el juez que instruye el ‘caso Madrid Arena’ decidiera sentarlo en el banquillo acusado de cinco homicidios por imprudencia grave, lo que podría acarrearle una pena de hasta cuatro años de prisión.
Junto a Monteagudo el magistrado Eduardo López-Palop acusa a otras quince personas, entre ellas el principal imputado, el empresario Miguel Ángel Flores, y el jefe médico que prestó servicio en el Madrid Arena la noche del 1 de noviembre de 2012 en la que cinco jóvenes fallecieron asfixiadas por aplastamiento. En un auto hecho público este lunes, el instructor achaca al exresponsable de que la Policía Municipal que no ordenara disolver el macro botellón ilegal que durante horas se celebró a las puertas del edificio donde se produjo el siniestro. Para el juez, este hecho tuvo «una importancia decisiva como desencadenante de la tragedia que posteriormente habría de producirse».
El magistrado apunta que miles de personas que participaban en el botellón entraron en el Madrid Arena cuando comenzó el concierto del ‘Dj’ Steve Aoki, lo que agravó aún más el sobreaforo ya existente en el interior del recinto. A ello suma el hecho de que la concentración de gente en el exterior impidió el acceso de las ambulancias que se enviaron a socorrer a las cinco jóvenes fallecidas. «La Policía Municipal no evitó, ni palió ni aminoró —el macro botellón— sino que tuvo una actitud que benévolamente puede ser calificada de contemplativa y en todo caso muy alejada de sus estrictas obligaciones», censura el auto. Añade que el dispositivo desplegado, del que el máximo responsable fue Monteagudo, fue «penoso» y «absolutamente impropio de la Policía Municipal de una ciudad cercana a los cuatro millones de habitantes y capital de España».
Sobreaforo
El ex mando policial está acusado además en una pieza separada del caso de falsedad documental. Se investiga si los días posteriores manipuló un informe para reflejar que dio la orden de reforzar el número de agentes en torno al Madrid Arena, una directriz que según los subordinados que prestaron servicio esa noche nunca se les dio pese a que así lo solicitaron. Para el instructor, el empresario es responsable del sobreaforo que fue causa última de la tragedia. Recuerda que ,pese a que el Madrid Arena sólo tenía capacidad para 10.620 personas, se localizaron hasta 23.000 entradas.