Diario de León

El juego on-line ya es la segunda causa de tratamiento por ludopatía en España

Los expertos alertan de la rapidez con que la gente se engancha a través de Internet.

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J. L. Álvarez | Madrid
León

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La ludopatía encuentra nuevas formas conforme avanzan los tiempos. Hace décadas en España la adicción al juego se manifestaba venía por las timbas de cartas, en la mayoría de los casos clandestinas, luego fueron los casinos, los bingos y las tragaperras. Ahora, las máquinas ven como el juego ‘on-line’ gana terreno hasta colocarse como la segunda causa por la que los ludópatas acuden a pedir ayuda a la consulta del especialista, por delante de las loterías.

Solo han pasado tres años desde que las apuesta y los juegos de azar a través de Internet fueron legalizados en España y en ese tiempo «ha superado en gasto y gravedad a otros juegos», según expuso ayer el profesor de Psicología de la Universidad de Valencia, Mariano Choliz. Y es que la facilidad de jugar en la red viene conlleva dos de las ventajas que aportan las nuevas tecnologías, la facilidad de acceso y su comodidad. «No es necesario ir al casino, se puede jugar desde casa o por medio del móvil», explica Choliz, que apunta que a ello se suma que el jugador «tiene una respuesta inmediata».

Desde la Federación Española de Jugadores de Azar Rehabilitados (Fejar) se va a poner en marcha una campaña en los centro escolares para la prevención de estas adiciones.

Más rápido

El presidente de esta organización, Máximo Enrique Gutiérrez, recordó que el juego ‘on-line’ engancha antes. Los ludópatas tardan entre 6 y 8 años en desarrollar la patología, mientras que con el juego virtual este tiempo se reduce a «tan sólo uno o dos años».

Desde la Fejar se destacó que entre el 1,5 y el 2% de las personas que juegan ‘on-line’ puede desarrollar un uso patológico del mismo. Sin embargo, otros estudios hablan ya de que el 30% las personas que apuesta en las tragaperras ‘on-line’ terminan encanchándose irremediablemente a las mismas.

El problema es que el acceso a Internet es mucho más fácil que a un casino o una sala de juegos, donde a la entrada se verifica la mayoría de edad del cliente. Según el presidente de Fejar, el perfil del adicto ‘on-line’ es mucho más joven que en el de la persona enganchada a otras ludopatías. Su edad rondas los 20 años cuando llegan a pedir ayuda a los centros, lo que significa que comenzaron a apostar cuando todavía eran menores.

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