Tecnología e innovación
Levántate y anda
Los exoesqueletos robóticos apuntan como «alternativa óptima» frente a las sillas de ruedas para las personas que sufren graves lesiones medulares.

Los esqueletos robóticos permitirán que los lesionados medulares puedan caminar.
Los exoesqueletos robóticos, una especie de carcasas no invasivas que visten por fuera a los lesionados medulares para ayudarles en sus tareas cotidianas, se presentan como «la alternativa óptima» a las sillas de ruedas que utilizan personas con este tipo de lesión. Este producto centra la línea de trabajo del responsable de la unidad de Locomoción del grupo de rehabilitación Neural del Instituto Cajal del CSIC, Juan Moreno, que presenta en Valencia sus investigaciones en el marco de la conferencia internacional de tecnologías emergentes del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT).
El investigador ha explicado que cada vez están «más cerca de generar exoesqueletos robóticos que puedan vestir a un paciente lesionado medular para llevar a cabo actividades de su vida cotidiana, que antes no podía hacer porque solo tenía la silla de ruedas». «Es una alternativa más óptima a las sillas de ruedas», según Moreno, quien ha incidido en que el producto «se podría acotar a las características de cada paciente para que fuera más viable» y usarse no solo para lesionados medulares sino para afectados por accidentes cardiovasculares o enfermos de párkinson.
El objetivo es llegar a desarrollar «una gama de productos modulares en un futuro no muy lejano» y según Moreno, «es viable aunque todavía hay que optimizar los sistemas para que sean más pequeños y ligeros». «Si lo conseguimos será una ventaja comparativamente muy grande respecto a sillas de ruedas, la mejor solución», ha reiterado el investigador. Además del uso personal, el exoesqueleto tiene aplicación en la rehabilitación clínica de lesiones medulares, ya que permitiría ser «más preciso, repetitivo e intenso en la aplicación de la terapia de forma automatizada».
Viable y seguro
De momento, el equipo de investigación ha conseguido demostrar que este novedoso sistema «es viable para ser usado en pacientes de forma segura y que pueden ser compatibles con una intervención terapéutica en clínica». «Ahora hay que extender los estudios clínicos a diferentes centros de España y del extranjeros y estamos en ese paso», ha apuntado Moreno, para quien en un plazo de «cuatro o cinco años», el proyecto podría ser una realidad en el sistema hospitalario.
Sin embargo, como sistema de sustitución de asistencia en la vida diaria, requiere un plazo mayor para mejorar el desarrollo tecnológico y «resolver la forma en la que actúa el sistema con el usuario y mejorar su usabilidad». Respecto al futuro en el ámbito de la rehabilitación de lesionados medulares, el investigador del CSIC ha apuntado: «Cada vez se cree más que es necesario combinar terapias y tecnologías para optimizar los resultados clínicos».
En concreto, apunta que se trabaja en técnicas de neuromodulación o estimulación con corrientes o campos magnéticos externos combinadas con los exoesqueletos e incluso con terapias farmacológicas. «Mediante estimulación epidural se consigue generar movimiento en un lesionado medular, y se ha visto que sería conveniente combinarlo con los exoesqueletos o combinar un coctel farmacológico con intervención a través de una estimulación eléctrica. Por ahí van los avances», afirma.