SOCIEDAD
La reina se vuelca con los afectados por enfermedades raras y sus familias
Doña Letizia afirma que el contacto con estos pacientes da sentido a su trabajo

La reina Letizia durante el discurso que pronunció ayer
«Estos años compartidos con esta gran familia de las personas con enfermedades raras y con su entorno, han dotado, sin duda, de un enorme y luminoso sentido a mi trabajo, en mi etapa como princesa y ahora también como reina», confesó ayer doña Letizia en el acto oficial del Día de las Enfermedades Raras.
Sus palabras se han escuchado en el antiguo Salón de Plenos del Senado, ante el presidente de la Cámara, Pío García-Escudero, el ministro de Sanidad, Alfonso Alonso, y el presidente de la Federación Española de Enfermedades Raras (Feder), Juan Carrión, y tras escuchar el conmovedor testimonio de dos madres de niños con una patología para cuyo diagnóstico tuvieron que pasar duros años.
Volcada con el apoyo a estos enfermos y sus familias, la reina hizo hincapié en lo «terrible» que supone que unos padres lleguen incluso a alegrarse cuando por fin un «médico pone nombre y apellidos» a la enfermedad de su hijo, y ha recreado, alzando la voz, una imaginada conversación entre los progenitores al saber cómo se llama la dolencia de su hijo.
«Cariño, ya sé por qué nuestro hijo tiene insuficiencia respiratoria, tiene problemas en el corazón, ya sé por qué es ciclotónico, ya lo sé, nos lo acaban de decir, porque tiene una distrofia muscular que se llama laminopatía congénita. ¡Ya lo tenemos! ¡Bien!», improvisó doña Letizia.
La reina aprovechó su intervención para insistir un año más en la importancia de la investigación en este campo, y remarcó que «un país con una ciencia potente es un país que progresa, que avanza y que consigue que sus ciudadanos vivan mejor». La inversión pública y privada en investigación científica «es siempre rentable, siempre conveniente» y «un camino esencial para avanzar», reiteró.